Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
OCIO

'Halo 3' llega al rescate de la Xbox

Microsoft espera animar las ventas de la consola, que no cuaja en Japón a diferencia de Europa o Estados Unidos - El 15% de los aficionados compran una consola por sus títulos exclusivos - 'Halo 3' tiene 1,2 millones de reservas

La llegada de Halo 3, el juego más esperado de la Xbox 360, disparará las compras de la consola de Microsoft. El motivo es sencillo: Halo 3 sólo está disponible en Xbox 360, por lo que quien quiera disfrutarlo deberá tener esta consola.

Microsoft España espera que el 80% de los 100.000 usuarios de su sistema de partidas en red, Xbox Live, se suban al carro de Halo 3. Para los que aún no tienen la consola lanzarán dos paquetes con el juego, uno a 384,99 euros y otro con la máquina del color verde del Jefe Maestro a 399,99 euros. Esperan que el 75% de los dueños de una antigua Xbox se decidan con Halo 3 a comprarse la nueva Xbox 360.

Según Jupiter Research y NDP Group, el 15% de los jugadores compran una consola por los títulos exclusivos que posee. Es decir, sólo en el mercado norteamericano, más de 1.900 millones de dólares dependen de esta decisión. El siguiente factor es el precio de la máquina.

Las dos entregas de Halo han vendido 15 millones de copias, pero Halo 3 batirá récords el día de su estreno mundial, el 27 de septiembre. Tiene más de 1,2 millones de reservas en todo el mundo. Y lo mejor para Microsoft es que la posibilidad de que el juego aparezca para PlayStation 3 o Wii son nulas, dado que el estudio Bungie les pertenece.

No es una táctica inusual. Las videoconsolas siempre han necesitado tener en su catálogo juegos exclusivos, capaces de inclinar la balanza a favor de una máquina u otra debido a que arrastran a hordas de seguidores. Sony, Microsoft y Nintendo velan por que los estudios creadores de grandes franquicias se mantengan fieles a PlayStation, Xbox 360 y Wii, respectivamente. Las vías para conseguirlo son varias: que el desarrollo sea interno, como los Mario que crea la propia Nintendo; la compra directa del estudio, como ha hecho Microsoft con Bungie, o mantener relaciones de privilegio entre compañía y estudio, al estilo de Sony con los Final Fantasy de Square-Enix.

La rivalidad entre usuarios defendiendo sus juegos, en referencia a los que son exclusivos de la consola que poseen, es legendaria; de esta fidelidad se aprovechan los fabricantes, conscientes de que no hay mejor prescriptor para aumentar las ventas que los propios jugadores. Así que no pierden ocasión para mimarles y ofrecerles ventajas para que su pasión no flaquee.

Las exclusivas de Sony

En Sony son expertos en conseguir exclusivas para sus máquinas, hasta el punto de que la mitad de los juegos más vendidos para PlayStation 2 existen sólo en esta consola, para desesperación de los poseedores de Xbox o GameCube. El ejemplo más claro es la saga Final Fantasy ideada por Square-Enix para Sony. De las 13 entregas se han vendido casi 75 millones de copias.

Sin embargo, el amor podría desvanecerse tras las recientes declaraciones de Yoichi Wada, presidente de Square-Enix, en las que criticaba duramente la estrategia comercial con PlayStation 3 alegando que Sony confunde al usuario con una máquina que a veces la presenta como un reproductor de vídeo Blu-ray y otras como una videoconsola. El todavía bajo parque de consolas instaladas pone en peligro su negocio; ahora, además, la competencia saca Halo 3.

Halo 3es la penúltima esperanza para Microsoft de reimpulsar su consola Xbox en Japón. Mientras que en Estados Unidos y Europa cumple sus previsiones, en Japón naufraga. Desde diciembre de 2005 hasta final de este agosto sólo había vendido 444.352 consolas, frente al 1,1 millones de la PS3 de Sony y los 3,4 millones de la exitosa Wii de Nintendo. El Jefe Maestro puede salvar a la Xbox nipona.Dado el elevado coste de adquirir un estudio para asegurarse un lanzamiento exclusivo, las desarrolladoras se han sacado de la manga las "exclusivas temporales", lo que significa que un juego está sólo disponible para una consola durante un tiempo, normalmente seis meses. El caso más sonado se dio el pasado año. Microsoft anunció que tenía en exclusiva todo el fútbol para las consolas de nueva generación por un periodo de un año.

Que PlayStation 3 no haya sido un éxito rotundo desde el primer momento, en Norteamérica aún va por detrás de Wii y Xbox 360, ha abierto un baile de cambios de bando interesantes y ha acelerado la agresividad comercial de sus competidores, Nintendo y Microsoft. Tampoco los estudios quieren pillarse los dedos. Ubi Soft ha replanteado la salida de Assassin's Creed sólo para la consola de Sony y ahora será un título multiplataforma. Bioshock, revelación de la temporada se queda por un tiempo con Xbox 360. Hay quien ve en el retraso de Grand Theft Auto IV, la saga de gánster de RockStar, cierto miedo del estudio a conseguir menos ventas debido a que el parque de PlayStation 3, en torno a los 4,5 millones, es aún pequeño frente a los más de 10 millones de Xbox 360 y Wii.

El jugador ocasional

El nuevo rumbo que toma el mercado del videojuego, con la entrada de miles de jugadores ocasionales gracias al éxito de Wii y su facilidad de manejo, podría cambiar esta tendencia que tanto dinero cuesta a los fabricantes para asegurarse títulos exclusivos.

Daniel A. DeMatteo, vicepresidente de GameStop, la mayor cadena de tiendas de videojuegos en Estados Unidos, está convencido de que las ventas de la próxima Navidad darán un vuelco importante, y serán conquistadas por títulos desconocidos hasta la fecha, relegando las sagas exclusivas a un segundo plano. Ello no implicaría que las sagas vendan menos, sino que un nuevo producto, más masificado, venderá aún más.

Los beneficiados del circo de las exclusivas son los aficionados del PC, ya que no se considera un sistema que compita con las consolas. Eso permite que Halo 3, Bioshock, Metal Gear e incluso Final Fantasy, tengan versión para compatibles, aunque suelen ser versiones pobres visualmente, a un precio inferior y editados meses más tarde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de septiembre de 2007