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El alcalde de Tarragona da a conocer su patrimonio para "evitar las sospechas permanentes sobre el político"

Un piso de 100 metros cuadrados con plaza de aparcamiento, un coche tipo berlina de gama media-alta y dos planes de pensiones, uno propio y el otro de la empresa en la que trabajaba. Éste es el patrimonio privado que el alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros (PSC), ha hecho público tras adquirir este compromiso durante la campaña electoral. De los dos documentos que ha hecho públicos, un certificado de incompatibilidades y otro de bienes patrimoniales, se extrae que el alcalde no tiene valores mobiliarios ni participaciones empresariales.

"No lo he hecho para comenzar una oleada entre la clase política, sino para sacar a la clase política de la sospecha permanente", señaló Ballesteros. El alcalde subrayó que durante el pasado mandato se instaló en la vida pública la "sospecha" contra todo político, sobre todo, a raíz del caso de corrupción urbanística Terres Cavades, que forzó la dimisión del entonces concejal de Urbanismo de la ciudad, Àngel Fernández (CiU), que poseía junto con su hermano intereses particulares en una zona donde el Ayuntamiento tramitaba construir 4.800 viviendas.

El alcalde se ha fijado un salario a tiempo parcial de 33.000 euros anuales. Esto le permite cobrar también la retribución de diputado provincial, organismo en el que ejerce de diputado en la oposición.

El ente aprobará hoy los sueldos de sus representantes y, por tanto, podría variar la cantidad de 43.000 euros anuales brutos que percibió un diputado provincial durante el mandato 2003-2007.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de septiembre de 2007