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Seis años del 11-S

Bin Laden llama a los jóvenes a unirse a "la caravana de mártires"

Nueva York recuerda con un minuto de silencio a las víctimas de los ataques del 11-S

Seis años y dos guerras después del 11 de septiembre, Osama Bin Laden sigue mostrando su rostro al mundo. En su último vídeo, hecho público ayer con motivo del sexto aniversario de los ataques contra Estados Unidos, el líder de Al Qaeda urge a sus seguidores a unirse a "la caravana de mártires" hasta lograr la victoria del islam. La cinta, de 47 minutos, llega días después de otro vídeo en el que el terrorista se dejaba ver por primera vez en casi tres años.

Sobre una foto fija de Bin Laden, de nuevo con su barba oscura frente a las canas que lucía hace unos años, se oye la voz, presuntamente, del líder de Al Qaeda alabando a uno de los terroristas del 11-S. "Estas palabras mías consisten en algunas reflexiones sobre el deseo de un joven que penetró en los más extremos grados de peligro y es una rareza entre los hombres: uno de los 19 campeones", dice.

No está claro cuándo ha podido ser grabado el vídeo, y hasta ahora no se ha confirmado su autenticidad. En la introducción, Bin Laden reza por Waleed al Shehri, de quien afirma que "supo ver la verdad" sobre los dirigentes árabes, a los que volvió a acusar de ser "vasallos" de Occidente que "abandonaron" la revelación islámica. "Es cierto que este joven era pequeño en años, pero la fe que albergaba en su corazón era enorme", sentencia el líder de Al Qaeda. "Ahora es nuestro turno", finaliza.

Al Qaeda ya hizo públicos otros vídeos coincidiendo con aniversarios del 11-S en los que se relataban las últimas voluntades de los suicidas, normalmente, junto a comentarios de altos dirigentes de la red terrorista y de imágenes de estilo documental. Según el último informe del espionaje de EE UU publicado este verano, Al Qaeda ha ganado influencia y capacidad operativa desde el 11-S gracias a la guerra de Irak. Lejos de desaparecer, Bin Laden sigue diciendo a los estadounidenses que están en su punto de mira.

El temor a nuevos atentados sigue presente en el día a día de los norteamericanos. Ayer un hospital de Veteranos en Florida era evacuado tras recibir una amenaza de bomba, y en el aeropuerto McAllen Miller de Tejas se vivieron momentos de pánico al desalojar un avión que supuestamente cargaba un artefacto explosivo a bordo. Todo quedó en nada.

EE UU recordaba ayer con diversos actos a los 2.794 muertos de los atentados de 2001 en Nueva York y Washington. A las 8.46 sonaba una campana en la Casa Blanca. La hora en la que impactó el primer avión contra la Torre Norte del World Trade Center. El presidente, George W. Bush, guardaba un minuto de silencio en los jardines de la Casa Blanca bajo una persistente llovizna. La misma lluvia que sin descanso caía sobre los familiares de las víctimas reunidas en la Zona Cero de Nueva York. Como otros años, se leyeron los nombres de las víctimas. Y por primera vez se mencionó el de Felicia Dunn-Jonnes, fallecida cinco meses después de los atentados. El marido de Felicia ha ganado una larga batalla legal contra los servicios sanitarios de Nueva York para que reconocieran que su esposa murió por la inhalación de polvo procedente de las torres.

Pero el aniversario de ayer tenía un aire distinto de años anteriores. La proximidad de las elecciones y el hecho de que los futuros candidatos se encuentren prácticamente ya en campaña ha sido imposible de obviar, y los demócratas levantaban la voz contra el republicano Rudolph Giuliani, alcalde de Nueva York cuando sucedieron los ataques, y le acusaban de oportunismo por usar el acto de ayer en su lucha por la Casa Blanca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de septiembre de 2007