Reportaje:

Nonagenaria global

La gallega María Amelia López mantiene un 'blog' de éxito mundial

Las biografías de Felipe González, Alfonso Guerra y del cardenal Rouco Varela fueron, por ese orden, lo primero que buscó María Amelia López Soliño cuando descubrió "la fantástica maravilla del Internet". Hoy es la vida de esta anciana de Muxía, en la Costa da Morte (A Coruña), la que da la vuelta al mundo a través del blog (amis95.blogspot.com) que le abrió su nieto el día que cumplió 95 años, el 23 de diciembre de 2006.

Recibe mensajes de cibernautas de todo el mundo. "Les llamo 'mis nietos'. Ellos me animan y me dan vida"

María Amelia es la abuela de la Red, "e incluso la bisabuela", apostilla. Le divierte la fama que le proporcionó "el mejor invento de todos los tiempos". Captó la atención de los medios de comunicación de los cinco continentes pero también la de cibernautas de todos los rincones del planeta. "Los llamo a todos 'mis nietos'. Yo ya no estoy sola, tengo miles de amigos en todas partes. Estoy muy acompañada, me animan y me dan vida. De España me escriben mucho, pero del extranjero es ya una cosa terrible", explica María Amelia.

Anda preocupada estos días tratando de encontrar a alguien que le traduzca una "carta" que le enviaron en árabe o persa. Periódicos de medio mundo han publicado información sobre la blogger de más edad en la Red y el marcador de su web ya supera las 368.000 entradas.

Ella "no teclea", sino que le dicta a su nieto "todo" lo que se le "pasa por la cabeza" para que lo transcriba. La vista le falla, "no la cabeza, que anda de lo más espabilada con esto del Internet". "Todos los días o siempre que puedo, leo en el Internet EL PAÍS, el periódico con el que más simpatizo. Sólo necesito que alguien me ponga las letras en grande para verlo y así me voy enterando de todo", cuenta María Amelia.

Internet es para ella el mejor antídoto contra los achaques de la vejez. "Me gusta saber, no soy de esas que se quedan sentadas en el sillón a tomar la pastillita y dormir", explica esta anciana que ahora anhela hacerse con la última tecnología para no depender de que su nieto tenga tiempo y paciencia para colmar su pasión cibernaútica. "Me dijeron que hay un Internet que no necesita teclear, ya pone él solito todo lo que le hablas. Aunque sólo me quede un mes de vida, lo quiero. Será mi despedida".

La voz se le nubla de cierta nostalgia porque, dice, no le queda mucho "para dejar la vida cuando más" la aprecia. "Me gusta casi todo de la vida de ahora, más que en mis tiempos, sobre todo la independencia que hay y que las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres", afirma esta socialista gallega que presume de ser "la más antigua" de España y defensora, "por encima de todo", de los trabajadores, de los obreros.

Hace unas semanas, la Red le proporcionó una de las mayores emociones de su existencia: cuando entró en su blog para leer la carta de felicitación que le envió su "ídolo", el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se encontró con otra que le hizo saltar las lágrimas. Era un mensaje de agradecimiento de 10 obreros de Mérida. "Lo del presidente es una cosa para presumir, pero lo de esos obreros sí que me emocionó, porque siempre, desde niña, luché contra los abusos y la estafa que sufren".

En su blog, María Amelia acompañó su respuesta a sus "amigos" de Mérida denunciando que estos días, en Muxía, vio cómo unos trabajadores de la construcción "seguían estropeándose el cuerpo cargando vigas de hierro y trabajando durísimo". "Aún queda mucho por hacer. España, sin los obreros, no existiría".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 10 de septiembre de 2007.