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Reportaje:

Orio cobra una clara ventaja

La trainera guipuzcoana distancia en 11 segundos a Urdaibai en la jornada inaugural de la Bandera de La Concha

En los últimos años, la Bandera de La Concha ejerce un curioso efecto desestabilizador sobre la temporada de remo. La cosa se suele torcer para quien ha sido el dominador. Le pasó a Hondarribia el año pasado, y ahora a Urdaibai. La trainera de Bermeo se vio ayer superada por la embarcación de Orio en la primera jornada de la prueba donostiarra y deberá enjugar una distancia de 11,20 segundos si desea devolver a Vizcaya un título que, desde que lo lograse Santurtzi en 1985, no ha vuelto a ese territorio. Ambas traineras compondrán, junto a Hondarribia y Pedreña, la tanda de honor del próximo domingo.

Con una mar en calma casi absoluta, la duda de la primera tanda era comprobar si Hondarribia podía repetir lo que hizo en la clasificatoria del jueves, cuando marcó el mejor registro. La Ama Guadalupekoa completó una regata muy interesante, pero siempre a remolque de Orio. En el primer largo, los amarillos se distanciaron, con diferencias que rondaban los cinco segundos. La ciaboga confirmó lo que se había visto. Orio maniobró mejor y al comienzo del tramo de vuelta consolidó casi una decena de segundos sobre Hondarribia. Hacía tiempo que Zarautz y Pedreña habían quedado muy alejadas.

Orio, Urdaibai, Hondarribia y Pedreña formarán la tanda de honor del domingo

Con un remar muy compacto y fluido, Orio adquirió el ritmo necesario para plantarse en meta con una idea muy seria de llevarse la Bandera. Su tiempo, 19m 18,84s, es el mejor en la historia de la trainera en La Concha y el quinto en la competición. Hondarribia intentó recortar la desventaja, pero sólo pudo limar un par de segundos.

Quedaba la segunda tanda, con Urdaibai, Tirán, Castro y Donostia Arraun Lagunak. Un grupo irregular. La Marinera, campeona de 2006, está muy lejos de lo que se vio el año pasado, y el remo gallego no alcanza el mismo poderío que en Cantabria o Euskadi. Así que Urdaibai debía fijarse en sí misma y permanecer atenta a la comparativa con Orio. La mar no se movió, pero sí apareció una ligera brizna de viento que descolocó a la gran favorita.Pese a situarse en la peor calle, la cuarta, su fuerte ritmo de salida dejó atrás al resto. No obstante, las mediciones le indicaban un retraso de ocho segundos en la ciaboga. El giro resultó desastroso para los vizcaínos. La maniobra se abrió demasiado y retardó su empopada. La consecuencia fue que la distancia con Orio era ya de 13 segundos. Urdaibai se esforzó en el segundo tramo, pero no hubo manera de acercarse, en una tanda muy desequilibrada.

La trainera de Bermeo había sido muy superior, pero ni sus remeros, ni su patrón, Asier Zurinaga, ni su entrenador, Patxi Bilbao, podían ocultar la decepción. Por detrás, a 18 segundos, aparecía Castro. Un instante más tarde Tirán, y casi minuto y medio después, Donostia Arraun. De los cuatro, sólo el ganador había sido mejor que el cuarteto anterior, lo que refleja el desajuste de fuerzas.

De esta manera, Orio, Urdaibai, Hondarribia y Pedreña formarán la tanda de honor del próximo domingo. La San Nikolas de Orio no vence en La Concha desde 2000.

Clasificaciones: 1º. Orio: 19m 18,84s. 2º. Urdaibai: 19m 30,04s (+11,20s). Hondarribia: 19m 30,24s (+11,40s). Pedreña: 19m 39,68s (+20,84s). Zarautz: 19m 43,80s (+24,96s). Castro: 19m 48,56s (+29,72s). Tirán: 19m 50,20s (+31,36s). Donostia Arraun: 20m 58,71s (+1m 39,87s).

"Haríamos mal en confiarnos"

La última vez que Orio se adjudicó la primera jornada de La Concha fue en 2001 y acumuló diez segundos de distancia sobre La Marinera de Castro. Nadie dudaba del triunfo guipuzcoano, pero aquel domingo San Sebastián se despertó con pésima mar. Los cántabros, dirigidos por José Luis Korta, emplearon esta circunstancia a su favor y se hicieron con la Bandera por unas décimas, gracias a la fuerza de una ola que casi les levantó por encima de la superficie.

Así que en Orio nadie quiere confianzas. El presidente del club, Ibon Lertxundi, lo dejó claro ayer: "Esta es una renta muy importante, pero haríamos mal en confiarnos. Con una buena mar, esta diferencia es muy buena, pero se puede quedar en nada si sale mala mar. La clave es que hemos hecho un buen primer largo, que es en donde perdíamos las opciones otros años, y hemos sabido empopar bien tras la ciaboga. Queríamos llegar con opciones, pero no soñábamos con esta diferencia".

En Urdaibai nadie podía esconder la frustración. Bogar en la segunda tanda y además en la última calle fue la primera mala noticia del día. El sorteo lo deparó así, pero la embarcación de Bermeo nunca fue mejor que Orio y se emparejó con los tiempos de Hondarribia.

Su patrón, Asier Zurinaga, se mostró sincero sobre lo ocurrido: "Hemos remado bien, pero enseguida hemos visto que las referencias eran peores. No daba crédito a lo que estábamos haciendo. Además, hemos realizado un desastre de ciaboga. Ha sido culpa mía, porque no me gusta arrimarme a la baliza y no me he atrevido a ceñir el bote. En el tramo de vuelta, les he comentado a los remeros las diferencias con Orio. Todos me han mirado muy sorprendidos. De todas maneras, habría sido otra cosa si hubiéramos remado cara a cara con Orio".

La Concha suele rechazar las remontadas. Por lo general, la trainera que vence en la primera jornada se hace con el trapo al domingo siguiente. Mas también hay excepciones. Además de la citada de Orio y Castro, destaca la de 2005, cuando Hondarribia superó a Pedreña y Astillero, que había ganado en el primer domingo. En ambas ocasiones, los ganadores se vieron beneficiados por una mar revuelta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de septiembre de 2007

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