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Reportaje:

Lo mejor de la playa, en septiembre

Calidez y calma al final del verano, de la Costa Brava a Benidorm

Un mes y mil tentaciones para hacer las maletas y descubrir la belleza de las islas Ons y Cíes, las noches de Menorca, las olas surferas de Gran Canaria o la maravillosa cala Cerrada, en Murcia.

El parque de las Islas Atlánticas engloba, entre otros, los archipiélagos de Ons y Cíes, con los arenales de Melide en el primero de ellos, y Figueiras y Rodas en el segundo. Las tres playas unen a su belleza una esencia salvaje

Junto a la semiurbana playa de En Porter, estupenda para el público infantil, la Cova d'en Xoroi es el referente de la cultura de club en la Isla del Viento

De aquí a que el 23 de septiembre dé por concluido el verano -¡dentro casi de un mes!- restan, al decir de todas las oficinas de turismo, las vacaciones playeras más recomendables de la costa mediterránea. Con el sol en todo lo alto y el mar todavía caldoso, acogedor. Ya sea por la luz septembrina o por el oleaje, el caso es que los arenales de la fachada atlántica también adquieren connotaciones muy singulares. Se instaura a partir de ahora el estío sigiloso. Cuando las calas brindan un óptimo equilibrio entre tranquilidad, comodidad, diversión y reducciones, tanto en el número de medusas como de tarifas hoteleras (alrededor de un 40%).

Favorecidos por el cambio climático y un verano templado que prefigura un septiembre esperanzador en cuanto a temperaturas, continúa el plató playero de biquinis, triquinis y tanquinis entre una población bañista en donde se trueca el bullicio infantil por los guiños de las parejas; los camareros estresados por la charla morosa a pie de chiringuito.

1 Anchura castellonense

En la Romana, playa emblemática de Alcossebre (Castellón), las inevitables aglomeraciones forman parte del pasado y ya no van en demérito de su indiscutible anchura y ausencia de rocas; de la calidad de su arena y de su limpieza; de contar con los servicios más a mano a los pies del parque natural de la sierra de Irta, con Peñíscola en el otro extremo. Además, la acertada limitación a tres plantas en todas las construcciones de este núcleo turístico es otro aliciente. La Romana es accesible para discapacitados y ostenta la bandera azul y el certificado ISO 14001 de gestión medioambiental.

2 Costa Brava en ocho calitas

Los atascos son otro de los achaques que empiezan a disolverse en las zonas turísticas. Un ejemplo paradigmático es la Costa Brava, que retoma sus constantes vitales después de tres semanas de bloqueo circulatorio. Calitas como las ocho que semirrodean el cabo gerundense de Begur (pronúnciese "bagú") se abren ahora en todo su esplendor y con escasa presencia de embarcaciones de particulares.

Pese a sus exiguas hechuras, Aiguablava atrapa por su fina arena junto al parador y su paisaje, tan unido a la obra de Josep Pla. Playa Fonda es la más salvaje y escondida, pedregosa y a la vez compartiendo los profundos matices azulados de la bahía. Sa Tuna, por su característica distribución, bien podría erigirse en arquetipo de calita costabravense. Para completar el tipismo, Aiguafreda invita a diversas actividades acuáticas, colindante con Sa Riera, que se erige en la platja más popular, abierta a las islas Medas y aledaña al barrio de pescadores. Por una escalinata montañosa se llega a la naturista Illa Roja.

Los chapuzones pueden hacerse coincidir el 1 y 2 de septiembre con la Feria Indiana, en la que no faltará desde el mercado antillano hasta santeros y macrofiestas cubanas por la noche. Todo en recuerdo de aquellos begurenses que cruzaron el charco en pos de un futuro mejor.

3 Benidorm, a tope

A la hora de buscar arenales, no se trata tanto de tener fortuna o ser afortunado como de manejar la documentación apropiada. De ahí que no sean tantos los que disfruten de playas como la de Poniente de Benidorm. Un descubrimiento al pie de los rascacielos. "Es la preferida del benidormí de toda la vida, por cuanto su concentración hotelera es inferior a la playa de Levante. En Poniente, la entrada al mar es más llana, y la arena, más blanca", resume Josefa María Pérez, concejala de playas.

Las necesidades lúdico-gastronómicas están garantizadas a lo largo de toda la jornada. Desayunos con pasteles en Yago, arroces en el restaurante Ulía (965 85 68 28; Vicente Lorca Alós, s/n), pescados en La Falúa (965 85 31 05; Santander, 22), helados de turrón en Sirvent y en el Massai, copas por la noche. ¿Quién da más?

4 Huelva, al natural

En muchos casos, las playas sólo son una prolongación de espacios naturales deliciosos. Las cinco pasarelas a la playa del Espigón del Odiel permiten previamente internarse en marismas y salineras atestadas de aves. La recuperación dunar resulta impresionante en esta playa kilométrica de la Costa de la Luz, sin corrientes y serena como pocas -el bañista más cercano estará a 50 metros-, sobre la que gravita un silencio sólo roto por barcos de cerco faenando pescado de orilla, sean lenguados o acedías. Al paraje natural Marismas del Odiel se accede nada más salir de Huelva capital y cruzar el puente hacia Punta Umbría. Además de la toalla y la crema bronceadora, es obligado pertrecharse de prismáticos o teleobjetivo, porque raro será no ver cerca de la carretera al dique Juan Carlos I la vistosidad de flamencos venidos de la laguna Fuente de Piedra (Málaga) o espátulas de una de las colonias más importantes del mundo, allí a la vista, en la reserva natural de la Isla de Enmedio. De camino a las playas se impone entrar, claro está, en el centro de visitantes Calatilla (959 50 90 11).

5 Pasiones surferas

En las postrimerías del verano, algo se agita en el fondo de los océanos transmitiendo sus ondas a la costa en forma de marejadas. Y algo bulle dentro de los surfistas de media España ante la liberación de adrenalina que se avecina. Del 4 al 7 de septiembre se disputa la 20ª edición del Pantín Classic, la mejor excusa para conocer un sugerente tramo de costa coruñesa al norte de Ferrol. Este campeonato WQS de cuatro estrellas puntúa en los tours clasificatorios para el campeonato del mundo. Al confluir el Cantábrico y el Atlántico, la concha de arena de la playa de Rodo, en Pantín (Valdoviño), recibe olas 320 días al año. Una playa excepcional para el aprendizaje, puesto que sus acantilados la protegen de los vientos laterales formando una ola noble, fácil de surfear, que se espera dome a su gusto una de la estrellas más esperadas, el portugués Tiago Pires.

A la parafernalia de autocaravanas, torsos tallados, contexto internacional y marcheta alternativa se añadirán disc jockeys por la noche, un festival de cine y la Nova Galega de Danza como broche final al evento deportivo. Pero antes, los días 29 y 30, habrá que aprovechar los efectos de las mareas vivas más intensas del año, conocidas en Galicia como lagarteiras. Desde diferentes praias podremos acceder caminando mar adentro a lugares que ni Moisés habría imaginado, como la isla Percebeleira, en el ingente playón de Frouxeira (Valdoviño).

Pero no es Rodo la única playa que combina surf y verano. A la semana siguiente, del 13 al 16, la costa guipuzcoana tomará el testigo con el Zarautz Pro Surf. Y para los que no compartan la afición surfera, el día 15 habrá ocasión de disfrutar la fiesta gastronómica en torno al chacolí, vino blanco joven, ligeramente ácido, cuya vendimia comienza por estas fechas. Hay degustaciones, dantzaris y menús especiales en los restaurantes.

6 Secretos canarios

Durante la primera quincena de septiembre está prevista la llegada a Gran Canaria de una fuerte marea equinoccial coincidiendo con el debilitamiento de los alisios y la primera borrasca, que suele coincidir con la fiesta de la patrona de la isla. Por ello se bautizaron como Olas del Pino.

En la costa norte, entre El Puertillo (Arucas) y La Guancha (Gáldar), existen más de 10 puntos donde aguardar con la tabla en ristre la llegada de esta marea equinoccial. Cabe destacar, en el barrio de San Andrés (Arucas), la playa de Los Enanos, perfecta para todos los niveles. En La Caleta (Moya) rompe una ola poderosa, exigente, con fondo de piedra. Y los que practican bodyboard no encontrarán ola más agresiva que la que rompe en El Frontón de la Caleta de Abajo (Gáldar). Para asesoramiento en esta peligrosísima costa: Club de Surf Oleaje (686 16 13 44; www.cluboleaje.com). El desvanecimiento de los alisios da tregua a los bañistas, generalmente ausentes el resto del año, en la fachada oriental de las islas mayores.

7 Baleares activas

Conforme se aplaca ese sol terrible que parece hacer flotar la silueta de las cosas, cobran auge las actividades deportivas. Como en el final de una hibernación, los senderistas de Baleares se desperezan y se calzan las botas. El próximo día 1 se reanuda el servicio marítimo (www.barcosazules.com) entre Port de Sóller y cala Tuent, en la zona más incomunicada por tierra de toda Mallorca. Su fin no es otro que recoger a eso de las cinco de la tarde a los senderistas que hayan recorrido en unas cuatro horas Sa Costera, clásica excursión litoral entre el mirador de Ses Barques y cala Tuent, alternativa playera a la masificación de Sa Calobra. A medio camino de Sa Costera, en el valle de Bàlitx, hay aseos limpios y se sirve zumo de naranja, miel, aceitunas y confituras de naranja elaboradas en la misma finca. En el restaurante Es Vergeret (971 51 71 05), único negocio de cala Tuent, no sólo ofrecen paellas en la estupenda terraza, también ayudan a cualquier caminante despistado o en apuros.

Entre las citas mallorquinas resulta curiosa de ver, el día 1 de septiembre, la VII Travesía a Nado Aguas Abiertas. Los nadadores cruzarán la bahía de Pollença desde la playa de Formentor, quizá la más esplendorosa de Mallorca, hasta la cala de Sant Pere (Mal Pas), muy cerca de Alcúdia. Una dura prueba de siete kilómetros.

8 Una maravilla murciana

A la existencia de baterías de costa debemos el saludable estado de conservación de muchas de nuestras costas. Como las del murciano cabo Tiñoso (Cartagena), uno de los contados santuarios vírgenes de la costa murciana, muy interesante. Antes de alcanzar La Azohía, tomar hacia Campillo de Adentro y ya es seguir todo derecho. A dos kilómetros del cartel que avisa de la -ya periclitada- propiedad militar se deja el coche y se baja por la derecha, sin perderla de vista, hasta la cala Cerrada, entre los altos de La Picadura y la Panadera. Una maravilla. La recompensa a estos 208 metros de desnivel y 40 minutos de bajada es una cala virgen de piedrecillas en la orilla y arena bajo el agua. No caminar por el fondo del barranco.

ENTRE GAVIOTAS

APUNTARSE voluntario a un campo de trabajo de 13 días, así, bien mirado, no parece un sueño vacacional. Ahora bien, si se trata de tareas de limpieza de costa y censo de aves coordinadas por la Sociedad Española de Ornitología (Seo/BirdLife) y el lugar elegido es el parque nacional de las Islas Atlánticas de Galicia, entonces, claro, la perspectiva cambia. El parque engloba, entre otros, los archipiélagos de Ons y Cíes, con los arenales de Melide en el primero de ellos, y Figueiras y Rodas en el segundo. Las tres playas son de una belleza casi insoportable, conservan su esencia salvaje y exhiben una conciencia ecológica legendaria desde que el Prestige las alquitranara en 2002. Hoy, plenamente recuperadas sus arenas de nácar, no faltan los relatos de quienes ayudaron en aquellas tareas de limpieza. Aún quedan plazas para septiembre y octubre. También hay campos en Cabrera (Baleares), marismas de Santoña (Cantabria) y Doñana (Huelva). Seo/BirdLife (914 34 09 10; reservas online en www.seo.org).

DE MENORCA A MARBELLA

ASOCIAMOS Menorca con paz, calidez y belleza costera, con aguas mediterráneas que alcanzan una transparencia sin igual. ¿Pero quién dijo que, aparte de calas de ensueño como Macarelleta o Talaier, no se podía combinar naturaleza con ocio nocturno? Junto a la semiurbana playa de En Porter, estupenda para el público infantil, la Cova d'en Xoroi es el referente de la cultura de club en la Isla del Viento. Está suspendida en el acantilado y comunicada con el exterior por 132 peldaños. No estamos en Ibiza, pero en esta discoteca pinchará el 1 de septiembre César del Río, residente en El Privilege, y el día 15, el disc jockey Ceballos, otro clásico de la cultura electrónica ibicenca. Desde Amnesia llega el día 22 el energético pinchadiscos Oliver. Durante los atardeceres de finales de agosto, el sol cae sobre el mar y no faltan las sesiones ambient. La cavidad abre hasta las 19.00 como atracción turística (6 euros, refresco incluido; después, 12 euros, con copa). A la cueva la acompaña la triste leyenda del turco Xoroi, quien logró formar una familia viviendo de la rapiña, hasta que la nieve delató sus pasos. Al verse descubierto, Xoroi se arrojó al vacío.Los puertos de sendos extremos de Menorca esperan asimismo a los marchosos. En Mahón, el Akelarre Jazz Club retoma los conciertos el mes que viene: el día 6 con la electrónica de los menorquines Naughty Noise, y el 20 y 21 con el tributo a Pink Floyd oficiado por los madrileños Pink Tones. Las tardes son claramente chill-out. Muchos artistas del Akelarre actúan después en el Jazzbah de Ciudadela, imprescindible en las noches agitadas y houseras de Menorca.Y de Menorca a la Costa del Sol. Al Nikki Beach (952 83 62 39; www.nikkibeach.com/marbella), marca nacida en Miami, que cuenta en España con una delegación en Marbella. Aún resta todo el mes de septiembre para disfrutar de este club de playa, junto con la flamante discoteca. La próxima fiesta de luna llena, el 28 de agosto, con espectáculos de fuego y capoeira, promete lo mejor en un marco donde luce el mobiliario importado de Vietnam. La etiqueta para la fiesta de clausura, el 30 de septiembre, exige llevar atuendos de color rojo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de agosto de 2007

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