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La ofensiva terrorista

Batasuna apenas reúne a 1.000 personas por la independencia

La izquierda 'abertzale' carga contra Rubalcaba y Josu Jon Imaz

La fina lluvia que ayer al mediodía caía sobre Bilbao debió de ser un mal presagio para la izquierda abertzale, que apenas logró reunir a 1.000 personas en una marcha por la independencia de Euskadi y en demanda del derecho de autodeterminación. Se trata de una de las afluencias más escasas de sus convocatorias anuales de verano. La manifestación discurrió sin incidentes, bajo una fuerte presencia policial (cinco furgonetas antidisturbios y un helicóptero de la Ertzaintza) y con constantes gritos en favor de la independencia, la ikurriña (la bandera vasca) y el acercamiento de los presos etarras a cárceles vascas.

La marcha contó con una nutrida representación de dirigentes de la Mesa Nacional de la ilegalizada Batasuna, como Joseba Álvarez, Pernando Barrena, Ibon Arbulu, Joseba Permach y Jone Goirizelaia. También participaron destacados miembros de ANV, entre ellos Arantza Urkaregi y su presidente, Kepa Bereciartua. El atentado de ETA contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Durango, ocurrido ocho horas antes de iniciarse la manifestación, sobrevoló el ambiente, pero ningún dirigente de la izquierda abertzale se refirió de manera expresa a él.

Al final de la manifestación, Barrena apeló a los congregados a seguir "peleando" por los derechos nacionales y sociales del pueblo vasco y cargó contra el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, y el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. A éste le emplazó a explicar a la sociedad por qué rechazó la propuesta de ETA de desarme definitivo a cambio de un acuerdo político que diera la autodeterminación a los vascos. "Hoy [en alusión al ministro] se dedica a los malos augurios para Batasuna y a vaticinar desastres [en referencia a un inminente atentado de ETA], pero ha tenido en sus manos una propuesta de ETA de desarme". Según Barrena, el ministro es uno de los "principales artífices" de que el proceso negociador entablado con ETA fracasara y por eso ahora trata de "escurrir el bulto".

En cuanto a Imaz, la izquierda abertzale ve en él uno de los mayores escollos dentro del PNV para que se pueda realizar una consulta de autodeterminación. Barrena le acusó de programar una "voladura controlada" del tripartito (PNV, EA y Ezker Batua) que sustenta el Gobierno vasco, y en el que los dos socios minoritarios son contrarios a sus tesis de no realizar ningún referéndum mientras ETA se encuentre activa, para dar paso a los socialistas. "Imaz ya ha decidido que el futuro pasa por un PNV aliado con el Partido Socialista en el ámbito institucional y en el político", zanjó el dirigente de Batasuna.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de agosto de 2007