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El Pentágono se enfrenta a la peor tasa de suicidios desde 1991

La presión a la que está sometiendo el Pentágono a sus tropas desplegadas en Irak y Afganistán está teniendo trágicas consecuencias fuera del campo de batalla. El número de suicidios entre los soldados estadounidenses subió un 15% en 2006. Hasta 101 militares se quitaron la vida, según datos del Departamento de Defensa. Este año son 44 los soldados que se han suicidado.

Las estadísticas del Ejército estadounidense muestran que los suicidios afectan a 17,3 de cada 10.000 soldados, cuatro y medio más que en 2005 y cuatro por encima de la media nacional. Es la tasa de suicidio más elevada entre las tropas estadounidenses desde la guerra del golfo Pérsico en 1991. Ese año, 102 soldados se quitaron la vida.

El informe constata que uno de cada cuatro soldados que se quita la vida estuvo en el frente iraquí o afgano. Y por primera vez se traza una clara relación estrecha entre los intentos de suicidio y los días que los militares están en misión, aunque evita afirmar si esta tendencia se está viendo reforzada también por las rotaciones cada vez más cortas que el Pentágono aplica al personal en misión.

El 20% del personal muestra síntomas de estrés postraumático y el 35% está recibiendo ya algún tipo de ayuda psicológica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de agosto de 2007