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Entrevista:JOSÉ ANTONIO LABORDETA | Líder de Chunta Aragonesista

"Zapatero es el primer presidente de izquierdas"

Es una mañana de verano y hace calor. En el café Levante de Zaragoza, José Antonio Labordeta, de 72 años, toma café con leche y churros y repite que se va. No sólo dejará el Congreso de los Diputados, sino que partirá de Zaragoza al mar. Labordeta, el diputado de Chunta Aragonesista, el cantautor reconocido, el cascarrabias entrañable, pasa página porque, dice, "hay cosas que ya me son extrañas" y porque, añade, "me siento un poco inválido y sobre todo, tocado". Un cáncer de próstata le ha animado a cambiar de horizonte.

En el último debate sobre el estado de la Nación mostró su rabia: le espetó al presidente Zapatero que ahora no le volvería a dar su voto para ser investido y lanzó en el Congreso una diatriba sobre el fracaso de su formación en las últimas elecciones autonómicas y municipales, para verbalizar a continuación, un amargo reproche sobre la decisión del PSOE en Aragón de pactar con la derecha nacionalista del Par y no con Chunta. Un sorprendido Zapatero le contestó que lo lamentaba y la Cámara le ovacionó cuando terminó su intervención.

"Estoy tocado, tengo que descansar y en el Congreso no puedo. Allí estás tenso. Ya me he relajado. He vuelto a escribir poemas"

"Estuve a punto de dejar el acta de diputado cuando me pusieron a parir por abstenerme en la votación de la Ley de Partidos. Fue horrible"

Pregunta. Usted le dio una bofetada al PSOE en Aragón en la cara del presidente del Gobierno. Lo dejó atónito.

Respuesta. Más asombrado me quedé yo cuando me aplaudió la bancada. No buscaba nada. El presidente puso una cara rara y cuando bajé de la tribuna dijo "lo siento". Pasé vergüenza cuando escuché los aplausos. Esperaba sólo los de Begoña [Lasagabaster, EA] o los de Uxue [Barcos, Nafarroa Bai] pero no el del Hemiciclo.

P. Zapatero siente una gran simpatía por usted y lo hace notar. ¿Eso puede despertar celos entre otros compañeros diputados del PSOE por Aragón?

R. En absoluto. No lo hago por eso. La simpatía que él me tenía ha servido para que, en momentos de duda, el PSOE lograba que le votase a favor.

P. Ha dicho que se va. ¿No teme que su partida se interprete en su formación como una huida en tiempos de crisis?

R. No, no. Lo dije hace tiempo. Si he dudado ha sido por la crisis. Estoy muy, muy cansado y me he planteado que quizá debería seguir, pero no puedo.

P. La marcha es ¿por enfado, cansancio, por la enfermedad o porque Juana, su mujer, está harta de que no descanse?

R. El verano pasado comencé con esto de la próstata. En febrero comencé a sentirme inválido. Aproveché esta invalidez, que no es tanta, para decir que me iba. Estoy tocado, tengo que descansar y en el Congreso no puedo. Allí estás tenso. La prueba de que me he relajado es que he vuelto a escribir poemas.

P. Su imagen ha sido la de un diputado auténtico que cantaba las verdades con lenguaje de la calle. Mandó "a la mierda" al PP y aquello, en lugar de ponerle contra las cuerdas, le generó simpatías.

R. Hasta mi partido se espantó, pero llegaron las elecciones y sacamos 80.000 votos.

P. ¿Y en estas elecciones, qué ha pasado?

R. No lo sé. Le doy vueltas al problema y creo que los concejales de Cha en el Ayuntamiento de Zaragoza lo han hecho bien. Pero les han lanzado demasiados cañonazos. Y ahora tenemos un alcalde que pacta en minoría. Es kafkiano. Pienso que en Aragón no hay más de 40.000 nacionalistas. En las anteriores elecciones con el trasvase, la guerra de Irak... no dio votos. En estas, mucha de esa gente no ha ido a votar. Sólo lo han hecho esos cuarenta mil nacionalistas.

P. ¿El Par es nacionalista?

R. No. Es un partido para colocar gente. Ya lo denunciamos en la campaña.

P. Hay quien ve Chunta como un partido de niños bien, de pijos...

R. Es posible. Pero son gente muy trabajadora. Si hay quien lo cree, yo no voy a rebatirles.

P. Dicen que no han hecho autocrítica.

R. Yo la acabo de hacer. Eso de que no hemos analizado lo que ha ocurrido se dice desde un periódico. Pero en los pueblos hemos sacado muy buenos resultados. Yo creo que hay cansancio. Sólo hay 40.000 nacionalistas. Son los que tenemos. Nos han lanzado submarinos contra nuestra labor en el Ayuntamiento y no hemos sabido comunicar lo que hemos hecho.

P. Su campaña electoral se basó en su oposición a la reforma del Estatuto...

R. A la gente le importa un pito el Estatuto.

P. Se va también de Aragón. ¿Qué hará?

R. Me gustaría recorrer este país como turista, no como profesional. [Labordeta protagonizó la serie Un país en la mochila]. Tengo intención de escribir un libro. Se llamará Diario de un Beduino, un homenaje a mi abuela, que era de lo profundo de Monearos, de La Almolda, y es ese mongeriono que llega a Las Cortes y le es todo desconocido. Descubres interrelaciones entre diputados del PP y el PSOE. Tengo amigos en el PP. Bermejo es magnífico. Tienes amigos... Begoña, Uxue, Saura, gente del PSOE. Hay dos legislaturas bien distintas: con Aznar, estábamos todos contra la pared, y en la segunda, hemos participado en leyes. Antes era imposible.

P. ¿Es Zapatero el que imprimió un nuevo tono?

R. No. Yo creo que Zapatero empezó muy bien, pero le pasa como a la Chunta, vende mal sus logros. Ahora acaba de sacar pecho. Sus leyes sociales son vitales. Aquí estábamos todos con la mierda del terrorismo y si no, se inventaba. Creo que el primer presidente de izquierdas que ha habido en España ha sido Zapatero. Pero claro, el PSOE tiene un lastre socialdemócrata.

P. Admira mucho a la vicepresidenta.

R. Tiene una gran personalidad y un gran peso. Como le gritó Uxue un día, "éste es mi hombre". Es una gran mujer.

P. ¿Y en Aragón, a quién admira?

R. No sé, de [Juan ALberto] Belloch [alcalde de Zaragoza] no entiendo nada de lo que ha hecho y de Marcelino [Iglesias, presidente de Aragón] supongo que lo habrá hecho bien, porque le han votado. No sigo ya la política de aquí; me siento lejos de ella porque me enerva más y no quiero enfadarme. Por eso me voy. No entiendo cómo pacta uno para tener minoría. Si es la larga mano de Marcelino, es confuso y necesita a Chunta e IU para sacar los presupuestos. Este Ayuntamiento no se aguanta. Hay quien le dice al alcalde que yo soy de derechas. Es una forma de desprestigiarme. A mí ya no me invitan ni a la toma de posesión del presidente. Igual se ponen contentos con mi marcha, pero sigo escribiendo y lo haré con libertad.

P. Le criticaron por decir que no le gustaba la ley de Partidos, le llamaron casi proetarra.

R. Me criticaron por abstenerme. Le dije a Joan Saura, 'no conoces a mis paisanos, no puedo votar no' y me pusieron a parir. Esto no lo he contado nunca, pero estuve a punto de dejar el acta de diputado. Fue terrible. Y yo creo que el PSOE la apoyó porque a veces se ponen muy nerviosos con la derecha. Cuando Zapatero está calmado hace las cosas muy bien.

P. ¿Sigue habiendo cosas que no se pueden decir sin desatar ira?

R. Claro, por eso me voy al mar. Repasando canciones encontré una que decía "quiero llegar al mar para salvarme, quiero llegar al mar que desconozco para huir de la piedra...". Yo también.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de agosto de 2007