¿Un servicio o un vestuario?

"Llame antes de entrar, es el vestuario de los vigilantes de seguridad del aeropuerto. No se ría, que es verdad". Un folio con este lema, casi desapercibido por el público, estaba colgado ayer en la puerta de los servicios del aeropuerto. Constituye una de las protestas del colectivo, que solicita a la empresa Eulen la habilitación de un vestuario masculino y otro femenino para poder cambiarse, ya que hasta ahora tienen que hacerlo en los mismos servicios que usan los viajeros.

Este fue uno de los pocos indicios que los usuarios puedieron advertir de la huelga de los vigilantes. Además, tres pancartas estaban expuestas frente a los accesos a los filtros de seguridad para el registro del equipaje, en las que se leía: "Réquiem por nuestro derecho a huelga", "Que no somos esclavos". Justo enfrente, los vigilantes, junto con la Guardia Civil controlaban a los viajeros con normalidad.

El comité de huelga asegura, sin embargo, que la seguridad se redujo ya que el ritmo del control fue más rápido de lo habitual. Una pancarta en la planta de salidas alarmaba a los viajeros: "Qué penosa está su seguridad".

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