Un petrolero y un barco cargado con chatarra chocan frente a Gibraltar

Uno de los buques llevaba 37.000 toneladas de crudo, pero el Gobierno descarta vertidos

El petrolero de bandera danesa Torm Gertrut, cargado con 37.000 toneladas de crudo, colisionó frontalmente a las 5.54 de ayer con el carguero panameño New Flame, que transportaba 27.000 toneladas de chatarra. El accidente se produjo a menos de una milla (1,8 kilómetros) de Punta Europa, en aguas cercanas a Gibraltar, donde el segundo de los barcos quedó embarrancado y semihundido. Sus 23 tripulantes fueron evacuados. El petrolero sufrió pocos daños y quedó fondeado en Algeciras, Cádiz. No hubo heridos. Las autoridades descartan riesgo de vertidos.

Las Capitanías Marítimas de los puertos de Gibraltar y Algeciras activaron los correspondientes planes de emergencia y evacuaron de inmediato a los tripulantes del barco cargado con chatarra, que fueron trasladados hasta el puerto de la colonia británica.

Las autoridades gibraltareñas han abierto una investigación para intentar esclarecer lo ocurrido, ya que a esa hora de la madrugada había buena visibilidad en la zona. Todo apunta a que ambos barcos eligieron la misma ruta -la zona de Punta Europa, al Sureste de Gibraltar- para bordear la costa y no tuvieron margen de maniobra para evitar el choque, porque se aproximaron más de lo debido.

El petrolero cuenta con doble casco, ya que fue construido en el año 2002. Apenas sufrió daños perceptibles, y su tripulación incluso permaneció en el buque a la espera de las órdenes del armador.

El carguero panameño, construido en 1994, acababa de salir del puerto de Gibraltar cuando se produjo el accidente. Los desperfectos que sufrió causaron la inundación de parte de sus bodegas y que se sumergiera la proa.

El delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, y la consejera de Gobernación de la Junta de Andalucía, Evangelina Naranjo, se trasladaron hasta la Capitanía Marítima del puerto de Algeciras tras quedar activado el plan nacional de contingencia por contaminación marina accidental. Ambos aseguraron que no se había producido ningún episodio de contaminación ni existe peligro de fuga en ninguno de los dos barcos. Los equipos de buceo que revisaron los cascos de los dos barcos ratificaron estas declaraciones.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

López Garzón explicó que "el New Flame lleva una carga de 700 toneladas de combustible para su propio consumo, además de otras 50 toneladas de diésel". "Pero los tanques no han sufrido ningún daño", subrayó el delegado.

Las autoridades gibraltareñas iniciaron en la tarde de ayer las labores de extracción del combustible del barco chatarrero para, posteriormente, llevar a cabo los trabajos de reflotamiento que permitan remolcarlo al puerto del Peñón.

Garzón destacó la ayuda que el Gobierno español ofreció en todo momento a las autoridades gibraltareñas, encargadas de gestionar el incidente. Salvamento Marítimo envió a la zona el remolcador Miguel de Cervantes, equipos de buzos y las embarcaciones Salvamar Tarifa y Salvamar Algeciras, además de otras embarcaciones y remolcadores auxiliares y el helicóptero Helimer Andalucía.

Por su parte, la consejera de Gobernación andaluza, Evangelina Naranjo, aseguró que también estuvo en alerta el personal de dos empresas públicas medioambientales por si era necesaria su intervención, circunstancia que no se produjo.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS