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Análisis:A LA PARRILLA

Regeneración

Puede ser un pensamiento típicamente veraniego, pero ¿no le pedimos demasiado a la televisión? El jueves estuve leyendo el informe que publicó este periódico sobre el borrador presentado por el Gobierno a fin de regular el futuro de RTVE. Irreprochable. La corporación quedaría regida por un llamado Mandato-marco (ojalá no se quede, una vez aprobado por las Cortes, en simple Mandato-florero) de 54 artículos, unos más trascendentales que otros. Por ejemplo, se acabaría irremisiblemente con la "televisión de partido", aunque no, pueden ustedes seguir tranquilos, con los "partidos de televisión", difundidos también, cuando salgan baratos o sean declarados de "interés nacional", por las cadenas públicas. RTVE, asimismo, habrá de "contribuir a la construcción de la identidad y la vertebración de España", guiarse por los "principios de pluralismo, imparcialidad y rigor", ser siempre "ecuánime" y promover y difundir no sólo aquí sino en el resto del mundo el castellano y otras lenguas de la nación, con la "exigencia fundamental de una utilización correcta de todas ellas". O sea que, además de entretener e informar, la televisión habrá de ser madre y maestra de los españoles, enseñarles a hablar inteligiblemente en entrevistas y concursos, a no ser cafres en las tertulias y a estar vertebrados, un grado de animalidad que no todos los seres humanos poseen. Compadezco al nuevo jefe del Ente, Luis Fernández, y desde aquí le brindo mi apoyo más cordial y vertebral.

Acabada la lectura me puse a ver los programas del día. Aún no se nota nada, sería prematuro. En el capítulo de Yo soy Bea (Tele 5), las chicas siguen siendo mejores actrices que los actores. Cuatro ofrece nuevos capítulos de Médium, muy interesante el primero, con trama en que se mezclaban la pintura y lo sobrenatural, el crimen y el sida. Imagen de impacto en la Sexta Noticias: el abogado de El Solitario, Trillo-Figueroa (hermano del ex ministro de Defensa del PP), empieza ya la defensa de su cliente llamándole nuevo Curro Jiménez que robaba en favor de los pobres. Más trabajo para la tele: regenerar a la abogacía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de agosto de 2007