Los perros rastrean las playas y detectan más huellas de Madeleine

La hipótesis de que la pequeña inglesa murió el mismo día que desapareció cobra fuerza

Cada día que pasa va cobrando fuerza la teoría de que la pequeña Madeleine murió en el apartamento donde fue vista por última vez, hace ya casi un centenar de días. A los restos de sangre encontrados el lunes en la habitación donde dormía la niña, se añade ahora el hallazgo de nuevos rastros. Algunos investigadores creen que pueden conducir al cuerpo de Madeleine en la zona donde pasaba las vacaciones la familia McCann, un complejo de apartamentos de Praia da Luz, en el Algarve portugués. Al menos, así lo asegura la prensa lusa.

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Los investigadores portugueses y británicos, ayudados por tres perros especialistas traídos desde Reino Unido, han estado rastreando desde el lunes la zona cercana a la vivienda que ocupaban los McCann y varios objetos pertenecientes a la familia y al único sospechoso formal del caso, el también británico Robert Murat. Además, varios vecinos de la zona aseguraron ayer haber visto a los policías y a los perros cocker spaniel rastreando la zona de la playa. Esto, junto al hecho de que la policía portuguesa haya pedido ayuda a dos expertos en corrientes marítimas de la Universidad de Faro, hace pensar en la posibilidad de que el cuerpo de la niña pudo haber sido arrojado al mar.

Mientras llegan los resultados de los análisis del ADN encontrado en la habitación donde dormía Madeleine junto a sus dos hermanos el 3 de mayo, cuando desapareció, los investigadores tratan de esclarecer qué ocurrió durante las tres horas que los tres niños estuvieron solos, mientras sus padres cenaban. Gerry y Kate McCann acudieron el miércoles a última hora de la tarde a las dependencias de la Policía Judicial para tratar de esclarecer ese lapso entre las seis y las nueve de la noche.

El portavoz de la familia niega que se tratase de un interrogatorio formal y asegura que se trató de la reunión semanal que los McCann vienen manteniendo con los investigadores para conocer los avances en las pesquisas. Sin embargo, esa reunión se celebra normalmente los jueves y siempre en el Consulado Británico. La policía portuguesa aseguró además que los padres de Madeleine no son sospechosos formales, sino que la investigación aún no está cerrada, y se analizan todas las posibilidades y se estudian todos los sospechosos.

El matrimonio McCann se muestra muy descontento con la prensa portuguesa, a la que acusa de haber levantado una nube de culpabilidad sobre ellos. Además, se quejan del acoso de los medios de comunicación que han alterado la tranquilidad de Praia da Luz, un pequeño pueblo donde el 80% de la población residente es británica. Los padres de la niña, que desde el lunes intentan mantenerse alejados de la prensa, ya no llevan a sus otros dos hijos a la guardería del Oceans Club, el complejo turístico donde desapareció Madeleine. "Los padres no quieren causar perturbaciones a los veraneantes ni a los habitantes de Praia da Luz, por eso han decidido prescindir de los servicios de la guardería", aseguraban ayer en un comunicado emitido por el propio establecimiento hotelero.

La pareja McCann, que, según la prensa británica, sigue manteniendo que su hija está con vida y considera seriamente la posibilidad del secuestro, se ha negado desde el lunes a hablar con la prensa portuguesa. Sin embargo, ambos concedieron ayer una entrevista a tres televisiones británicas. Su contenido se conocerá hoy.

Las investigaciones del llamado caso Madeleine dieron un vuelco este lunes, cuando los perros especialistas enviados desde Reino Unido encontraron rastros de sangre en la habitación donde dormía la pequeña.

Aún no hay certeza de que la sangre encontrada perteneciese a la niña desaparecida, pero este hallazgo ha obligado a reabrir desde el principio el caso. La hipótesis del secuestro se va haciendo más lejana, los investigadores ahora sostienen que la pequeña pudo fallecer, pero no aclaran si sus pesquisas apuntan a un accidente o bien a una muerte intencionada.

Los padres de Madeleine, Gerry y Kate McCann, dejan su apartamento en Praia da Luz (Portugal).
Los padres de Madeleine, Gerry y Kate McCann, dejan su apartamento en Praia da Luz (Portugal).REUTERS

Sobre la firma

María R. Sahuquillo

Corresponsal en Moscú, desde donde cubre Rusia, Ucrania, Bielorrusia y el resto del espacio post-soviético. Antes, fue enviada especial para grandes coberturas y se ocupó de los países de Europa Central y Oriental. Ha desarrollado casi toda su carrera en EL PAÍS y además de temas internacionales está especializada en asuntos de igualdad y sanidad.

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