El PRI se perfila como favorito en las complicadas elecciones de Oaxaca

Más de 2,3 millones de ciudadanos están convocados mañana a las elecciones legislativas en el Estado mexicano de Oaxaca, un año después de la violenta revuelta que dejó al menos 18 muertos. Y es precisamente el gobernador, Ulises Ruiz, a quien la llamada Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) pretendía derrocar con su movilización, quien parte como favorito en los comicios.

Ulises, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), sobrevivió a una protesta que duró varios meses, llevó a la destrucción del centro histórico de la ciudad y fue sofocada con el envío de soldados y policías federales. De hecho, el Ejército ha vuelto a las calles de la ciudad en previsión de eventuales brotes de violencia.

Las encuestas sitúan desde hace meses al PRI por encima del gubernamental Partido Acción Nacional (PAN, conservador) y muy por delante del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), que pierde terreno. Sin embargo, la incertidumbre marca la pauta. La APPO adelantó que estará pacíficamente activa mañana. "Tenemos que demostrar que el PRI, el PAN y todos los aliados del tirano no son personas gratas para el pueblo", dijo su portavoz, Florentino López.

Los comicios, que renovarán los 42 escaños del Congreso local, fueron saludados por el Ejército Popular Revolucionario, una oscura guerrilla local, con el estallido de un artefacto explosivo, para exigir la presentación de dos de sus dirigentes, detenidos hace dos meses en Oaxaca. Pero los guerrilleros anunciaron que no interferirán en la jornada electoral. En este contexto, Amnistía Internacional denunció ayer que "no se ha identificado ni pedido responsabilidades a ninguno de los responsables" de las muertes de hace un año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 03 de agosto de 2007.

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