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La policía descabeza el aparato logístico que nutría de armas y explosivos a los 'comandos' de ETA

Bingo. La casualidad, la pericia de un gendarme y horas de seguimientos e investigación han dado el fruto más deseado por las fuerzas de seguridad francesas y españolas: el corazón del aparato logístico de ETA, su supuesto jefe e histórico militante de la organización terrorista desde los años 80, Juan Cruz Maiza Artola, de 57 años. La Policía Judicial arrestó también en el mismo dispositivo a Iker Iparraguirre Galarraga, de 29 años, uno de los hombres más buscados por las fuerzas de seguridad, y a Galder Biotz Cornaga Arnáez, segundones en el aparato logístico, según la policía. Los agentes antiterroristas analizaban ayer la ingente cantidad de documentación.

El ministro Rubalcaba subrayó que los tres arrestos suponen una "fuerte pérdida" para la organización terrorista

Juan Cruz Maiza Artola, supuesto jefe etarra, había alquilado a un gendarme la casa en el municipio de Rodez (Aveyron)

Josu Ternera pierde uno de los supuestos integrantes de la 'guardia pretoriana' que ahora le rodea

El nervio de la guerra, la savia que necesita la organización para actuar y reproducirse, como vienen asegurando fuentes antiterroristas desde hace tiempo, recibió ayer un golpe de gracia calificado por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, de "fuerte pérdida" para la dirección de ETA. Este objetivo ha sido la auténtica obsesión de los agentes galos encuadrados en la Policía Judicial y en los Reinseignements Generaux, y de la policía y la Guardia Civil, para limitar al máximo la capacidad operativa.

La detención ayer por agentes de la Policía Judicial de Maiza Artola, alias Lohi, Pintxo, Patxi y Gurutz, encuadrado en la jefatura de la logística de ETA, se produjo en una casa que, casualmente, había alquilado a un gendarme en la localidad de Rodes, en el Departamento de Aveyron.

Huellas dactilares

El gendarme no las tenía todas consigo con aquellos inquilinos. Algo no le cuadraba. Por eso trasladó las sospechas a sus superiores de la Gendarmería, que comenzaron entonces a investigar a los tres inquilinos. Hace semanas, al confirmar que podía tratarse de tres terroristas, la investigación pasó a manos de la Subdirección Antiterrorista de París, que estuvo apoyada por agentes de la Comisaría General de Información de la policía española.

Aveyron, una zona del sureste de Francia, se había convertido antes incluso del inicio del último alto el fuego (marzo de 2006) en lugar de retaguardia de la organización terrorista y en zona de operaciones y asaltos del aparato logístico etarra.

La policía tenía la constancia de que Maiza estaba de nuevo al frente de la Logística etarra desde que halló sus huellas dactilares en uno de los zulos más importantes de ETA (conocido como Chernóbil en Las Landas y reventado por la policía en julio de 2002) y en otros tres escondites hallados en octubre de 2004 en el suroeste francés. De hecho, cuando fue juzgado en rebeldía en 2005, la acusación le situó al frente de ese aparato desde 2002 hasta "al menos 2005". Era buen conocedor de los zulos etarras. Finalmente, ese año el Tribunal Correccional de París le condenó a nueve años de prisión.

La operación, según la versión policial, se precipitó ayer por la mañana, cuando los agentes, que mantenían desde hacía semanas controlada la vivienda propiedad del gendarme, vieron salir a sus dos ocupantes más jóvenes -Iparraguirre y Cornago- portando unas bolsas. Los responsables de la investigación no quisieron arriesgarse a perder a dos de los colaboradores de Maiza y procedieron a su captura sin más dilación. Inmediatamente después, los agentes subieron al piso para arrestar a Juan Cruz Maiza. Ninguno de ellos ofreció resistencia a la actuación de los agentes franceses. Caía así un histórico de la organización terrorista desde los años 80, que había sucedido al frente de la logística a Zigor Garro Pérez, tras ser arrestado éste en diciembre de 2006. Era el golpe más importante dado a la organización desde la caída el 3 de octubre de 2004 del aparato político, con la detención de su jefe, Mikel Albisu, Antza, y de Soledad Iparragirre, Anboto.

La policía cree que Maiza formaba parte de una supuesta guardia pretoriana con la que funciona, según estas fuentes, José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera. Una especie de triunvirato en el que también participarían los históricos Juan Cruz Maiztegi Bengoa, de 61 años, experto en zulos, Javier López Peña (supuesto jefe de cursillos) y Juan Luis Eciolaza Galán, según las mismas fuentes policiales. La otra persona que supuestamente estaría entre la reducida dirección (Zuba-reducido en argot terrorista) sería Luis Ignacio Iruretagoyena Lanz, Lucas. Aunque éste no deja de ser un organigrama que la policía únicamente confirma cuando logra detener a los supuestos dirigentes.

Registro minucioso

Una vez detenidos los tres inquilinos de la vivienda del gendarme y asegurada la casa, entraron en el inmueble los investigadores de la Policía Judicial, que procedieron a realizar un minucioso registro en su interior. Los agentes, de manera meticulosa, procedieron a inventariar toda la documentación y los efectos que podían alumbrar algún tipo de pista sobre el trabajo que hacían en esa casa Maiza y sus dos colaboradores en las tareas de la logística de la banda.

Además, como siempre que se produce una operación de este tipo, los policías franceses buscaron huellas y recogieron muestras biológicas para conocer si, aparte de los tres detenidos, habían pasado por el inmueble otros supuestos terroristas de ETA. La policía registró también un vehículo que había sido utilizado por los ahora arrestados.

El Ministerio del Interior, por boca de su responsable, Alfredo Pérez Rubalcaba, calificó de "muy importante" el golpe dado a la banda con la detención, sobre todo, de Maiza, que ocupaba una "altísima responsabilidad" en ETA, precisó. Rubalcaba habló de los otros dos arrestados como de activistas "de a pie". El ministro del Interior agradeció a las fuerzas de seguridad francesas su colaboración, algo que en breve tiene previsto hacer España con algún reconocimiento expreso a agentes franceses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de julio de 2007