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Reportaje:

El Solitario tenía un arsenal en casa

Un ciudadano alertó a la policía: "Conozco a alguien que puede ser el atracador que buscan"

"Conozco a una persona que podría ser El Solitario". Y dio en la diana de lleno. Esa llamada de un ciudadano anónimo fue la pista que permitió desenmascarar y capturar a Jaime Jiménez Arbe, de 51 años, el atracador de bancos que desde hace más de 13 años tenía en jaque a la policía. Fue en los primeros días del pasado junio. Desde ese momento, la Brigada de Policía Judicial de Madrid no se separó ni a sol ni a sombra del sospechoso. Hasta que El Solitario fue capturado el pasado lunes cuando iba a golpear en Figueira da Foz (Portugal). Fue el broche de oro a la Operación Gloria.

Las investigaciones han dejado al descubierto un auténtico arsenal. En el chalé de Jiménez Arbe, en la calle del Galeno, en Las Rozas, y en una nave de la calle de los Milanos, en Pinto (Madrid), han sido halladas dos metralletas Marietta, una pistola, un revólver, un fusil Cetme, cuatro granadas de mano, un chaleco antibalas, una muleta ortopédica, una fresadora y un torno, herramientas éstas con las que manipulaba las armas. Y también moldes para fabricar máscaras de látex.

En la nave de Pinto, comprada hace varios años a nombre de su esposa -una británica de la que está divorciado- la policía ha hallado un Suzuki Samurai chamuscado y otro vehículo, además de planos, mapas de carreteras y una especie de agenda con anotaciones sobre la preparación de sus robos.

El Solitario perpetró su último atraco el 18 de mayo en Toro (Zamora), donde hirió de un disparo a Luis Alonso Medina, empleado de Caja Rural, por tener sólo 6.000 euros. Ese mismo día, la Guardia Civil obtuvo una buena pista: un pastor dijo que había visto a un tipo en mitad del campo poniéndose una peluca y una perilla de pega. Se preparaba para actuar en Toro. El dato clave que facilitó el pastor fue que ese hombre usaba una Renault Kangoo.

En los días posteriores a ese robo, Interior pidió colaboración ciudadana y difundió las últimas imágenes del enemigo público número 1. Eso propició un aluvión de llamadas informando de posibles candidatos a ser El Solitario.

Uno de esos telefonazos fue crucial y puso en marcha la Operación Gloria, encaminada a cazar al fugitivo. La comisaria Gloria Martínez, jefa de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de Madrid, fue precisamente uno de sus cerebros, junto con Emilio Alcázar, de la Unidad de Droga y Crimen Organizado, y el jefe de ambos, José Manuel Calleja, jefe de la Brigada Judicial de Madrid.

Los policías que se habían convertido en la sombra del sospechoso le siguieron la semana pasada hasta Figueira da Foz (Portugal). En esta ciudad, cercana a Coimbra, le vieron merodear alrededor de una sucursal de la Caixa de Crédito Agrícola y en otra del Banco Santander. Estaba claro que ultimaba un plan para dar un nuevo palo. A 550 kilómetros de Madrid.

La mañana del domingo pasado, Jiménez Arbe subió a su Renault Kangoo y enfiló desde Las Rozas hacia Extremadura. Los policías le pisaban los talones. Vieron que comía en Portugal y después cómo aparcaba su vehículo junto a una playa y se echaba a dormir. Horas después, ya el lunes, el sospechoso se calzó la peluca y la perilla, se enfundó en su habitual chaqueta de trabajo y encaminó sus pasos hacia la Caixa de Crédito Agrícola. Antes de que entrara, un grupo de policías portugueses cayó sobre él. No tuvo tiempo de desenfundar sus armas. Era el final de las correrías de El Solitario.

"Ahora que sé que Jiménez Arbe es El Solitario, siento no haberme dado cuenta antes. Claro que es él. El tipo que aparece en las imágenes de los bancos tiene sus mismos ojos y la misma picadura de viruela en los pómulos. ¿Cómo no me di cuenta antes?", se lamentaba ayer el dueño de una nave muy próxima a la del delincuente.

El local de El Solitario, el número 25 de la citada calle, está en el polígono industrial de Pinto. Todos le recuerdan desaseado, vestido casi siempre con ropa de camuflaje, malencarado, violento y pendenciero. "Tuvo follones con muchos, sobre todo si alguien invadía el hueco que él tenía reservado para su coche en la calle", explica otro vecino. "Y ponía música de Kiss FM a todo volumen".

Solo. Siempre iba solo a la nave. Excepto una vez que acudió a una junta de propietarios acompañado de "una extranjera", la británica con la que tiene dos hijos y de la que está divorciado. Hace dos años fue presidente de la comunidad de propietarios de locales. Y tuvo líos hasta con el administrador, al que dejó en el paro tras acusarle de que robaba dinero.

Ahora tenía relaciones con una brasileña, que la policía tiene localizada en su país, a la que enviaba parte de sus ganancias con los atracos, por lo que podría ser detenida.

Jiménez Arbe tiene ocho causas pendientes en los juzgados de Majadahonda por refriegas con sus convecinos de Las Rozas. La última data del pasado 7 de julio por un incidente de tráfico, según informan fuentes judiciales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de julio de 2007