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Reportaje:Cambios en el segundo banco español

El carpintero que quebró dos veces

Manuel Jove emigró a Alemania y fracasó con dos constructoras en Galicia antes de levantar un imperio de 4.000 millones

Manuel Jove Capellán (A Coruña, 1941) es un carpintero de origen y de vocación. Con un patrimonio personal estimado en unos 4.000 millones de euros, Jove se ha convertido en uno de los hombres más ricos de España, pero quebró dos veces antes de acertar con la rueda de la fortuna. El nuevo accionista del BBVA es persona afable al trato, físicamente corpulento y, hasta hace muy poco tiempo, un trabajador incansable.

Jove nació en la carpintería de su padre, donde él y su hermano mayor, Ángel (Anjoca, SA), aprendieron el oficio y accedieron al negocio de la construcción. A los 16 años empezó como aprendiz en aquella carpintería paterna, aunque ya era un adolescente emprendedor que no quería depender de la familia. Como tantos gallegos de los años cincuenta, a los 19 años decidió emigrar a Alemania. Hizo una maleta con sus pertenencias y viajó al norte, donde encontró trabajo de inmigrante: muchas horas, poco sueldo.

La muerte de su hija María José en 2002 lo cambió todo. Jove decidió vender Fadesa

A sus 66 años ha dejado al fin el trabajo a pie de obra; el equipo es quien mueve su fortuna

Tras un par de años en Alemania, su padre y su hermano lograron convencerle para que regresara al negocio de la familia, en lugar de trabajar para otro. Volvió, pero su objetivo siguió siendo el de tener algo propio. Con 24 años se casó y montó una empresa de reformas inmobiliarias. Cuando aquella empresa quebró, Manuel lo pasó muy mal pero su hermano mayor le dio empleo y sueldo en Anjoca, en la que trabajó hasta finales de los años setenta.

Tras ese primer tropiezo, volvió a intentarlo por su cuenta. Es en esa época (1978) cuando montó Fincas Galicia, que puso en marcha la primera gran promoción inmobiliaria moderna en Galicia: Os Tilos (Santiago de Compostela), un complejo de pisos, chalés, hoteles e infraestructura de servicios. El plan de Os Tilos falló en la organización financiera y en lo adelantado para su época. Fue la segunda quiebra de Jove, pero de ella salió reforzado por su seriedad en el pago de sus deudas con la banca y el resto de acreedores.

Su tercer intento profesional se llamó Edicosa. Junto a otros accionistas, desarrolló pequeños proyectos en el norte de Galicia. Hasta que llegaron, para los promotores inmobiliarios, los felices 90. Y Jove era el más promotor de todos. En 1993 se asoció con otros tres inversores para comprar una gran parcela de terrenos en Oleiros, el municipio residencial de A Coruña. Aquellos socios de Jove se llamaban Faustino, Demetrio y Severino y conformaban la inmobiliaria Fadese. Jove se la compró y la redenominó como Fadesa. Y dio el gran pelotazo de su vida, con un gran complejo de chalés adosados denominado urbanización Os Regos. No fue ni su primer ni su último millón, pero sí el más importante.

A partir de Os Regos, Jove edificó la mayor promotora gallega y convirtió Fadesa en uno de los referentes del sector en España. Uno de sus alicientes fue, en esos años, el de competir con Ángel Jove y su promotora Anjoca. Cuando Fadesa salió a Bolsa en 2004, Manuel se demostró a sí mismo que había ganado a su hermano mayor, con quien mantenía una relación tirante.

Pero la verdadera quiebra de los Jove se había producido dos años antes y no en el apartado económico, sino en el personal. En marzo de 2002, Jove perdió a su hija María José, la vicepresidenta de Fadesa, designada como heredera del imperio. Poco después, su hermano Ángel también vio fallecer a su hijo mayor. Ambas muertes fueron repentinas y producto de una enfermedad familiar hereditaria que hace que algunos Jove sean proclives a sufrir aneurismas cerebrales. El dolor les unió y, desde ese año, Ángel y Manuel restablecieron la relación personal e incluso volvieron a hacer proyectos juntos, como el desarrollo del complejo de negocios que Fadesa y Anjoca construyen en Tánger (al norte de Marruecos).

El fallecimiento de María José Jove (a los 37 años) fue un punto de inflexión en la trayectoria empresarial de Manuel Jove Capellán. El hombre con más liquidez de España decidió cambiar de vida. Por eso sacó el 46% de Fadesa a Bolsa en 2004 y por eso decidió venderla definitivamente en 2006. A sus 66 años y tras toda una vida en la brecha, Manuel Jove optó por tratar de disfrutar de otra manera. Aunque las oficinas de su grupo inversor (Avante Group) están debajo de su casa, Manuel Jove ha dejado la gestión de su dinero, su negocio y sus inversiones a un grupo de colaboradores en los que delega toda su confianza. El equipo asesor de Jove incluye a ejecutivos gallegos procedentes de Fadesa y otras compañías también gallegas, con los que el potentado coruñés mantiene estrechas relaciones desde hace más de una década.

Hoy Jove controla el 5% del BBVA, el 38% de Caramelo, el 40% de Vetra Energía y de Gaelsa. Y lo que comprará con los 1.500 millones de euros de los que dispone en caja. Pero también posee tres bodegas de vinos de Jerez, Rioja y Ribera del Duero, un llamativo yate, un jet personal y la soltura que otorga el no tener que defender personalmente un negocio. Aunque el mayor tesoro de Jove es la trayectoria del que está en la lista Forbes por haberse hecho tres veces a sí mismo... Y un completo taller de carpintería que ha montado en su casa de campo de Culleredo (A Coruña) para relajarse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de julio de 2007