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El imperio Matutes y las polémicas autovías

Empresario y político, Abel Matutes, se jactó de que nunca ninguna de sus empresas "fue objeto de expediente alguno de defraudación de impuestos ni de ocultación". Por norma, desde 1977, no acuden "a ningún tipo de subasta pública ni concurren a la prestación de obras y servicios de la Administración".

Las controvertidas autovías de Ibiza, para Matutes, su hija Estela y el PP eran "imprescindibles para el bienestar y el futuro de Ibiza" pero han conseguido extender la sospecha. Su sociedad, Suministros Ibiza, compró una cantera a medias con una de las concesionarias, MAB, y el ex ministro es consejero de otra explotadora de las autovías, FCC. Una de sus fincas fue expropiada como urbana tras ser comprada antes a precio de rústica. Se multiplicó por 15 su valor.

"Don Abel" se pasea con su cesta payesa, de hippie y con un Rolls Royce blanco, y navega con los Aznar en su Aiglon (un gran yate que alquila en el Caribe a 13.145 euros al día). Ha sobrevivido al hundimiento de sus socios, Javier de la Rosa, Mario Conde y Giancarlo Parretti. Vendió su Banco de Ibiza-Abel Matutes a la caja valenciana CAM, está en la multinacional del turismo Tui, en el consejo del Santander y tiene a la vez parte en las navieras Baleària y Acciona. En Italia entró en el banco Sanpaolo y era consejero siendo ministro. Trató con el Aga Jan de urbanizaciones en Ibiza.

Los Matutes se titulan "uno de los mayores grupos empresariales españoles". La cadena hotelera Fiesta se extiende por Brasil y Portugal, tras desarrollarse en México, Santo Domingo, Jamaica y Sicilia. Tienen en venta seis hoteles en Canarias y Mallorca. Poseen dos de las grandes discotecas, Space y Privilege. Y la distribuidora que suministra todas las bebidas de la isla, hasta el agua.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de julio de 2007