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El Gobierno elude aclarar si reactivará el 'plan Ibarretxe' como anunció EA

El PSE y los populares advierten de que se trata de una iniciativa fracasada y superada

La portavoz del Gobierno, Miren Azkarate, no quiso ayer avalar el anuncio de EA sobre la intención del tripartito de reactivar a partir de septiembre el plan Ibarretxe, pero dejó en el aire la cuestión al señalar que será el propio lehendakari, en el debate de política general de septiembre, quien desvele las iniciativas que se propone impulsar en la segunda mitad de su mandato. Azkarate reiteró que no hay una propuesta con más respaldo parlamentario y social y manifestó su sorpresa por el "nerviosismo" que suscita la mención del plan Ibarretxe.

Azkarate quiso dejar la incógnita sobre la mesa y puede que ésta no se despeje hasta septiembre. De tal modo que sólo el discurso del lehendakari en el pleno de política general aclare si el anuncio del secretario general de EA, Unai Ziarreta, sobre la reactivación del plan Ibarretxe en septiembre fue una propuesta de parte o el adelanto, consentido o no, de una intención compartida por los tres grupos del Gobierno.

La portavoz optó por no clarificar ese extremo y se limitó a decir que las opiniones que mientras tanto se expresen (en referencia a la de Ziarreta) "son perfectamente válidas y respetables".

El PSE-EE advirtió contra los intentos de recuperar esa iniciativa, destacando que ya cubrió su recorrido legislativo y que fracasó por no facilitar el entendimiento, sino la fragmentación de la sociedad. "Ibarretxe, Egibar, Azkarraga y Ziarreta siguen mezclando paz con reivindicaciones nacionalistas", dijo su portavoz, Rodolfo Ares. Por su parte, el PP consideró que reabrir el debate del plan Ibarretxe sería volver al pasado y que el tripartito está demostrando al retomarlo el "fracaso, incapacidad y agotamiento" de su proyecto.

De confirmarse la intención avanzada por EA, el Gobierno estaría recuperando su perfil más soberanista, en la línea también de las declaraciones efectuadas ayer por el propio Ibarretxe durante un acto con niños de la guerra en Gante (Bélgica). El lehendakari afirmó que Flandes y Euskadi buscan "un mismo objetivo: avanzar en la soberanía, en la capacidad de decidir por nosotros mismos nuestro futuro".

Las decisiones sobre la cuestión las tomará Ibarretxe previa consulta al Consejo Político del Gobierno, que integra él mismo junto con Joseba Azkarraga por EA y Javier Madrazo por EB. Este trámite no parece baladí, a tenor del interés que puso la portavoz en mencionarlo por dos veces en sus respuestas. Ese órgano fue creado el año pasado como núcleo duro del Gobierno para las decisiones más netamente políticas y en él puede Ibarretxe fortalecer su papel de fiel de la balanza con los socios e incluso, llegado el caso, ante su propio partido.

El PNV, por su parte, no quiso ofrecer su parecer, pero no da la impresión de que los planes expuestos por Ziarreta casen bien con la línea de actuación que mantiene la actual ejecutiva presidida por Josu Jon Imaz. "No vamos a decir nada", se limitaron a señalar las fuentes oficiales consultadas.

Quien sí se pronunció fue el nuevo diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano, alineado en la minoría que comanda Joseba Egibar. Lo hizo recalcando que los principios políticos contenidos en el plan Ibarretxe son "el futuro de nuestro pueblo" al tiempo que se mostró convencido de la celebración de una consulta en esta legislatura. "El lehendakari es un hombre de palabra", subrayó.

De las palabras de la portavoz no cabe deducir un respaldo claro a Ziarreta, pero tampoco lo contrario. Por un lado, se negó a "especular" sobre las medidas concretas que propondrá el lehendakari, pero por otro insistió en que el plan Ibarretxe, rechazado hace dos años por el Congreso, contiene las bases de la normalización política y en que hay un debate pendiente sobre él, porque ni el Parlamento puede imponer nada a las Cortes, ni viceversa.

Azkarate eludió responder con claridad a las preguntas sobre la intención de volver a someter al Parlamento y al Congreso el propio plan Ibarretxe u otra propuesta de estatuto vasco. Pero sí dijo que aquel proyecto es "un activo". Y resaltó que no hay ningún otro que se haya debatido y aprobado en el Parlamento ni que cuente, por tanto, con más avales parlamentarios y sociales.

La portavoz se remitió en todo momento al pleno de política general -el lugar y momento adecuado para trasladar a la sociedad la iniciativa política que Ibarretxe decida tomar, dijo- pero recordó que el lehendakari ya advirtió, tras la ruptura del alto el fuego que puso fin al proceso de paz, que no permanecería de brazos cruzados y que asumiría la iniciativa política.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de julio de 2007