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Reportaje:

Esquerra Unida en la última encrucijada

La corriente Esquerra i País acuerda transformarse en partido político para plantar cara al PCPV en el seno de EU

Los cimientos de Esquerra Unida se tambalean. Ayer, la corriente nacionalista Esquerra i País, que lidera el ex diputado Pasqual Mollà y que representa el 30% de Esquerra Unida (EU), decidió constituirse como partido la primera semana del próximo mes de octubre. Una formación política que, presumiblemente, se denominará Iniciativa del Poble Valencià. Un nombre con reminiscencias a Unitat del Poble Valencià, denominación primigenia del Bloc, socio parlamentario de EU en las Cortes Valencianas.

"No se trata de huir de ningún lado, sino de ampliar el espacio con más capacidad para generar propuestas", argumentó ayer Mollà, "no podemos perder mucho tiempo en recuperar la iniciativa para que se consolide [la coalición] Compromís pel País Valencià y el discurso inicial de Esquerra Unida".

La decisión de constituirse en partido responde al intento de plantar cara a la coordinadora general de EU, Glòria Marcos, apoyada por el Partit Comunista del País Valencià (PCPV), y con quien se han acentuado los enfrentamientos desde las pasadas elecciones.

Marcos, tras superar el choque inicial producido por la pérdida de presencia institucional en los ayuntamientos de Valencia y Alicante, donde no se quiso reeditar la coalición electoral con el Bloc, ha exigido que no se muevan las aguas en el seno de EU. Y como si EU no estuviese en una profunda crisis, Marcos, con el apoyo del PCPV y Espai Alternatiu, ha ido imponiendo las decisiones en el seno de una organización de la que casi la mitad de sus miembros se sienten excluidos. La más polémica de las adoptadas ha sido la de proponer como miembro del consejo de administración de Ràdio Televisió Valenciana al coordinador de Valencia ciudad, Amadeu Sanchis, contrario a las coaliciones con el Bloc. Pero la batalla decisiva está en la designación del cartel por Valencia en las próximas generales, quizá la única circunscripción donde se puede lograr escaño. La actual diputada estatal Isaura Navarro estuvo ayer en la asamblea abierta de Esquerra i País, donde le alabaron la gestión. Navarro sabe que ni Marcos ni el PCPV apuestan por su reelección y está con quienes reclaman una apertura de miras en el seno de EU.

Pero para Marcos, la decisión de crear un nuevo partido es para "intermediar dentro y fuera de EU" y no se trata de una decisión improvisada. "Es gente que tenía previsto hacer una izquierda periférica tipo Iniciativa per Catalunya, pero creo que los contextos no son asimilables", dice. La coordinadora de EU reconoce que la coalición electoral con el Bloc, con el que comparte el grupo parlamentario de Compromís, ha sido una decisión pragmática que se podría repetir en las elecciones generales, aunque "no es la fórmula mágica". Y advierte: "Espero que el Bloc no interfiera en la crisis de EU".

Un extremo que niega el secretario general del Bloc y diputado de Compromís, Enric Morera. "No queremos interferir, aunque la crisis de EU trasciende al funcionamiento del grupo parlamentario", dice Morera, que lamenta que la comisión de coordinación entre los dos partidos no se haya reunido todavía para analizar la situación.

MARGA SANZ. La cara amable del PCPV

La secretaria general del PCPV, Marga Sanz, se ha convertido en la cara amable de la mayoría. "Estamos con Glòria, pero nos hemos ofrecido a reconducir la situación", asegura Sanz, que reconoce sus dudas sobre la posición de Esquerra i País. "No sé si no se termina de compartir el proyecto o son las formas internas, pero no se puede amenazar con la ruptura", señala.

Pese al segundo plano en el que se ha querido situar Sanz, el PCPV ha vuelto a recuperar tras el 27-M el espacio central en Esquerra Unida. Su sede se ha convertido en la sede de EU, que ha tenido que cerrar su local por falta de ingresos, y sus principales dirigentes aspiran a los principales puestos institucionales.

PASQUAL MOLLÀ. Desde dentro o ¿desde fuera?

"Tras cuatro años discutiendo por una política de alianzas concretas [en EU], tras un desgaste increíble lo logramos y luego pagamos el precio como si nos hubiésemos equivocado", lamenta Mollà. Para transformar la corriente en partido, Mollà ha buscado el apoyo de Iniciativa per Catalunya y de la gente del coordinador de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares. De momento, las dos diputadas de la corriente en Cortes han dejado de ingresar sus cuotas en EU mientras se prepara la estructura del nuevo partido. "Marcos ha unificado al PCPV y recuperado la disciplina de su militancia", dice Mollà, que piensa que Projecte Obert se identifica con su iniciativa, aunque sentimentalmente se mantienen ligados al PCPV.

JOSEP BORT. La tercera vía se acerca al tope

"Ideológicamente nuestra gente no es nacionalista, pero nos une una sensación de persecución y la coincidencia con determinadas posiciones de Esquerra i País", argumenta Josep Bort, edil de Albuixech, y junto con el ex coordinador Joan Ribó, referentes de Projecte Obert. Este grupo opuesto a Glòria Marcos, que representa el 16% de EU, lamenta que el Partido Comunista no se crea el proyecto y sólo vea en Esquerra Unida "un instrumento para sobrevivir".

"Ya estamos al límite, estamos en caída libre y la viabilidad de EU está marcada por las elecciones generales", confiesa Bort, que cree que la coalición con el Bloc no puede ser una UTE. "Se trata de redoblar la confianza", dice.

GLÒRIA MARCOS. La capitana y su última travesía

La dirigente de EU confiesa que su retirada se vislumbra en lontananza, aunque no será por presiones de la minoría. Marcos arguye que ahora piensa en política de forma "global", con convicciones. Insiste en que EU prima a las minorías para que obtengan representación, pero que las decisiones de la dirección se toman "por mayoría". Para Marcos, Esquerra i País no tiene espacio político. "¿Dónde se sitúan entre el PSOE y nosotros? ¿En el Bloc?". Marcos cree que Projecte Obert debería estar con la mayoría de EU y confiesa que el anticomunismo está haciendo mella en la organización. "Cuando un barco se rompe no hay dos barcos, hay un naufragio", reconoce Marcos, que por ahora no piensa en soltar el timón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de julio de 2007

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