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La policía de Yemen detiene a tres sospechosos y mata a otro en un tiroteo

Las autoridades calificaron al fallecido como "uno de los cabecillas" del ataque del lunes

ENVIADA ESPECIAL El Gobierno de Yemen confirmó ayer en un comunicado leído por la televisión del país la muerte de un ciudadano egipcio al que calificó como "uno de los cabecillas" del atentado del pasado lunes. Ahmed Basiumi fue abatido en un tiroteo con las fuerzas de seguridad en Saná, según el comunicado. Al parecer, opuso resistencia a los agentes antiterroristas que acudieron a detenerle. En el apartamento donde se escondía, la policía encontró explosivos, documentación falsa y un "líquido sospechoso". Al menos tres personas fueron detenidas en la operación.

"Las fuerzas de seguridad rodearon su casa al amanecer, pero él empezó a disparar", explicó un oficial de policía. Según el comunicado gubernamental leído ayer en la televisión yemení, el ciudadano egipcio llegó a lanzar una granada de mano que dejó heridos a un oficial y seis agentes. Los agentes respondieron, se inició un tiroteo y cuando entraron en el apartamento donde se escondía el sospechoso, lo encontraron muerto.

En la misma operación se detuvo a un grupo de personas que se encontraban con él, tres de ellos presuntos miembros de Al Qaeda, aunque ni el portavoz del Ministerio del Interior ni el de Información pudieron confirmar este extremo ayer, víspera del festivo semanal en Yemen.

En el mismo comunicado, el Gobierno yemení pidió a la población del país que informara de la presencia de cualquier sospechoso, solicitó que nadie les diera alojamiento y recordó que estas personas "dañan al Yemen, a su economía y a la religión islámica".

Horas antes de conocerse este incidente, miles de yemeníes participaron Saná en dos manifestaciones contra el terrorismo. La primera, convocada por el partido gubernamental, contó con la presencia de varios de sus dirigentes y de los ministros de Turismo, Nabil al Faqih, y de Asuntos Religiosos, Hamud al Hitar. La segunda, organizada por la Asociación de Agencias de Viajes que preside un sobrino del jefe del Estado, contó con la participación de agentes de viaje, guías turísticos y otros trabajadores del sector.

En ambos casos, los manifestantes se dirigieron a la Embajada de España para expresar sus condolencias por los siete turistas muertos en el atentado del lunes mientras coreaban gritos de "no al terrorismo", "no al asesinato de turistas inocentes". Además, pancartas en árabe, español e inglés señalaban que "el islam es una religión de paz" o que "el terrorismo es un crimen vergonzoso". A pesar de que las convocatorias estaban sancionadas oficialmente, su espíritu refleja realmente el sentir popular de los yemeníes. La mayoría se han sentido horrorizados por el ataque terrorista. Esta informadora ha recibido numerosas muestras de afecto y expresiones de pésame por parte de yemeníes anónimos que han conocido su nacionalidad. "Lamento mucho lo ocurrido", es una frase que repiten desde taxistas hasta dependientes, pasando por los médicos del hospital Al Zaura, donde ayer seguía ingresada la alavesa María Asunción Vitorica, superviviente del atentado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de julio de 2007