Reportaje:

España aprueba la reválida de la tecnología

El Gobierno invierte 50 millones de euros para llevar el 'made in Spain' a los mercados más avanzados

Energías renovables, medio ambiente, infraestructuras, automóvil, química, máquina-herramienta, aeronáutica, biotecnología y telecos son los sectores seleccionados por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio para ser los nuevos embajadores del made in Spain en el exterior. El objetivo es aumentar la calidad y el valor de las exportaciones españolas para reducir el fuerte déficit de la balanza comercial, y para ello se ha elegido el escenario más difícil: los países más avanzados y con mayor peso económico del mundo.

El programa tiene una duración inicial de 36 meses, con posibilidad de renovación anual en función de los resultados y solicitudes
El Icex financiará el 45% de las inversiones de las empresas tecnológicas españolas para promocionar sus proyectos en el exterior

La apuesta de la Administración comercial española por los sectores de alta tecnología y valor añadido no es nueva. Ya en julio del año pasado, el secretario de Estado de Turismo y Comercio, Pedro Mejía, presentaba en sociedad un ambicioso Plan de Internacionalización de la Tecnología, que, con el lema de España Technology for life, buscaba dar un giro radical a la composición y calidad de nuestro tejido exportador y posicionar la imagen de España en el exterior como una economía moderna y tecnológicamente avanzada, como corresponde a la octava potencia industrial del mundo.

Sin embargo, no ha sido hasta este año cuando el proyecto de intenciones ha empezado a concretarse en actuaciones mediante la aprobación de un Programa de Apoyo Individual a las Empresas Tecnológicas, diseñado y gestionado por el Instituto Español de Comercio Exterior (Icex). Un nuevo instrumento de apoyo financiero al que se ha dotado con un presupuesto de 50 millones de euros para el año 2007, con lo que se pretende generar unas inversiones inducidas por valor de 100 millones, y que permitirá financiar con dinero público hasta el 45% de las inversiones en promoción y difusión internacional de las innovaciones empresariales, con un tope máximo de ayuda de 150.000 euros por empresa y año.

El programa tiene una duración inicial de 36 meses, con posibilidad de renovación anual en función de los resultados y solicitudes, y las ayudas, que son compatibles con cualquiera de las habilitadas por otros organismos del Estado, como el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), se van a concentrar en las empresas de energías renovables, medio ambiente, componentes de automoción, aeronáutica, máquina-herramienta, maquinaria, química, biotecnología, telecomunicaciones, tecnologías de la información e infraestructuras.

Alta velocidad

En este último sector se va a dar prioridad a la industria ferroviaria, y en especial a la relacionada con el desarrollo de la alta velocidad, segmento en el que la Administración comercial ha programado ya actuaciones para impulsar la adjudicación de contratos para empresas españolas en los programas de desarrollo del ferrocarril iniciado por los gobiernos de Polonia, Argelia y Rusia.

La elección de los sectores se ha realizado en colaboración con las asociaciones de representación empresarial, como CEOE, Cámaras de Comercio y Club de Exportadores e Inversores, teniendo en cuenta la posición internacional de las empresas, como ocurre en las energías limpias o en los sistemas de control de tráfico aéreo, donde las empresas españolas son líderes mundiales; además de otros factores, como la preparación y el desarrollo industrial y la capacidad para potenciar la imagen de España en los mercados exteriores.

Para poner en marcha esta novedosa iniciativa, los responsables de la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio y del Icex han decidido abordar directamente los escenarios más difíciles por su capacidad industrial y la fuerte competencia, como Estados Unidos, Japón, China, Rusia, Brasil, México y Corea del Sur; pero también aquellos mercados emergentes que tienen una mayor proyección y potencial de negocio para la exportación y las inversiones españolas, como Marruecos, Argelia, India y Turquía, además del llamado mercado multilateral, con el objetivo de impulsar la participación de las empresas españolas en los proyectos financiados por los bancos de desarrollo y las Instituciones Financieras Internacionales (IFI).

Como complemento a este Programa de Apoyo Individual a las Empresas, el Icex acaba de aprobar también un Plan Sectorial Eólico para 2007, elaborado en colaboración con la Asociación Empresarial de Energía Eólica, actividad en la que España es hoy la segunda potencia mundial después de Alemania, y que cuenta con presupuesto de medio millón de euros anuales.

En esta misma línea de apoyo a la internacionalización de las empresas de energías renovables, se inscribe la reciente firma de un convenio de cooperación en materia de energía solar con los Emiratos Árabes para la venta de instalaciones y tecnología española a este país.

Pero la apuesta de la Administración española por la tecnología y la innovación como elementos claves para mejorar la competitividad no se queda sólo en la promoción de las exportaciones y de la inversión española fuera de nuestras fronteras, sino que se extiende también a las nuevas iniciativas que prepara el Ministerio de Industria.

Con este criterio, la Oficina Económica del presidente del Gobierno ha decidido incluir en el Plan Nacional de Reformas, enviado por la Comisión Europea para cumplir con los objetivos de la Agenda de Lisboa, un Programa de Optimización de los Negocios en España, que ha sido elaborado por la sociedad estatal Interés.

Este programa, que por primera vez se introduce en España, se orienta hacia la consecución de tres grandes objetivos: captar nuevas inversiones extranjeras directas; mantenimiento y reinversión de las empresas ya instaladas; y potenciar la imagen de España en el exterior con una visión empresarial y orientada hacia oportunidades concretas de inversión.

Sectores prioritarios

El proyecto cuenta con el apoyo y la colaboración de todas las comunidades autónomas del Estado, y para evitar dispersiones y garantizar una mayor eficacia y resultados, los técnicos de Industria han seleccionado una serie de sectores prioritarios, en función de su capacidad de crecimiento en el conjunto de la economía y de la calidad de la inversión como creadora de empleo y de riqueza.

Con estos parámetros, el grupo de sectores de élite incluye las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, energías renovables, farmacia, biotecnología, industria medioambiental, aeronáutica, automóvil, agroalimentación, turismo no residencial y las actividades inmobiliarias.

Los datos oficiales de la Secretaría de Estado de Comercio estiman que las inversiones extranjeras directas acumuladas en España aportan el 33% del producto interior bruto (PIB) nacional y el 7% del empleo.

Sin embargo, esta entrada de capitales procedentes del exterior mantiene durante los últimos años una tendencia descendiente que se agravó durante el pasado año, en el que se contabilizaron entradas de inversión bruta por valor de 13.246 millones de euros, que suponen un descenso del 23,8% respecto al ejercicio precedente. La cada fue aún mayor en términos netos, hasta el 65,4%, al haberse registrado un considerable aumento en operaciones de desinversión.

Cámara semianecoica de Cetecom dentro del parque tecnológico de Málaga.
Cámara semianecoica de Cetecom dentro del parque tecnológico de Málaga.JULIÁN ROJAS

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