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Rexina Vega gana el Xerais con una obra contada por una nieta de la Guerra

Carlos López y An Alfaya, premiados en los apartados de literatura infantil y juvenil

Cardume, un retrato intergeneracional de los supervivientes "a un tiempo abierto por el eclipse de los ideales de la República", fue premiada ayer en la Illa de San Simón con el XXIV Premio Xerais de Novela. Rexina Vega construyó su primera novela a partir del recuerdo histórico y ficcionado de un pariente suyo, el dramaturgo vigués Urbano Rodríguez Moledo, fusilado en 1936. Minimaladas, de Carlos López Gómez, e Illa Soidade, de An Alfaya, recibieron, respectivamente, el Merlín de Literatura Infantil y el II Premio Caixa Galicia de Literatura Xuvenil.

El primer experimento literario de Rexina Vega mereció ayer los 15.000 euros del mayor premio de novela de Galicia, tras la deliberación de un jurado compuesto por Lara Rozados, Abe Rábade, Xosé Lois Vilar, Xurxo Patiño, Belén Alonso y Fran Alonso, en representación de Xerais, que escogieron entre 25 originales. Planteada como una romería, la ceremonia de visualización de la nueva Xerais, que sucede a Diego Ameixeiras (Tres segundos de memoria, 2006), fue amenizada por Teresa Moure (Premio Xerais 2005) como mantenedora literaria.

La trayectoria de Rexina Vega es conocida en el ámbito de la investigación y la crítica literaria. Doctora en Filología Románica, especialista en Cunqueiro (recibió el Carvalho Calero de investigación por Álvaro Cunqueiro. Unha poética da recreación), directora de monográficos de la revista Quimera y crítica de El Público o A Nosa Terra, participó también en la traducción de El secuestro, de Georges Perec, premio Stendhal de traducción en 1998.

"Es un libro muy deseado", reconoció la autora viguesa, que compatibilizó escritura y maternidad. "Pensé que el deseo de ser escritora iba a pudrírseme dentro". La novela, narrada por una niña de diez años que madura en el libro, mezcla memoria personal y ficción. Vega centra el libro en la recuperación histórica de la memoria de un primo de una abuela suya: el dramaturgo Urbano Rodríguez Moledo, director del Ateneo Libertario del hoy barrio vigués de Lavadores, "socialista y nacionalista, vinculado a las Irmandes". Vega tuvo acceso a su expediente en el Archivo Militar de Ferrol. La prueba inculpatoria ponía tragedia manuscrita. El contrapunto es un familiar de Urbano, "un periodista vigués al que le gusta trepar rápido, dandi y gigoló, con amantes homosexuales".

Preguntada por 1936 como asunto literario en Galicia, Vega ironiza: "¿Otra maldita novela sobre la Guerra Civil? Yo no quería hacer una novela sobre la Guerra Civil, quería reescribir mi memoria. Evidentemente, el conflicto no está cerrado, y ahora nos toca a los nietos eliminar las zonas de sombra".

La autora rechazó dudas a la hora de fijar fronteras entre historia y ficción. "Cuando hago ensayo nunca dejo de tenerlas, pero en Cardume me dejé poseer, como en la ouija. Cuento la memoria del pasado para mis familiares desciendan".

Los 7.500 euros que incluían las bolsas de los premios de literatura infantil y juvenil serán ingresados en las cuentas de An Alfaya y Carlos López. El Premio Caixa Galicia que recibe Alfaya (Vigo, 1964) por Illa Soidade se suma al Merlín que ya recibiera la autora en 1997 por ¡Sireno, Sireno!. Su obra más reciente, A sombra descalza (Xerais, 2006), mereció este año los mejores premios del género, entre ellos el White Ravens. Para Carlos López Gómez (Boimorto, 1967), guionista del dúo Pinto & Chinto, es el reconocimiento público más importante de su obra narrativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de junio de 2007