El fin del auge del ladrillo costará un punto del PIB y 50.000 empleos
El fin del auge inmobiliario pasará la consiguiente factura a la economía española. La desaceleración costará hasta un punto de crecimiento del producto interior bruto (PIB) y se llevará por delante 50.000 empleos. Esa pérdida de fuelle se prolongará durante tres o cuatro años, vaticinan los expertos.
Nadie duda ya del cambio de ciclo en el mercado inmobiliario; el debate se centra ahora en determinar si se trata de una cura necesaria o del fin del milagro económico.
Lejos de preocuparse, el Ejecutivo resta dramatismo al impacto que este ajuste tendrá sobre la economía, que ahora crece un 4,1%. "Es lo mejor que nos puede pasar", subrayan fuentes oficiales.


























































