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Los socialistas prefieren la continuidad a una crisis con las generales cerca

El Comité Nacional renueva su confianza en Pla hasta el congreso del partido en 2008

Un Comité Nacional todavía afectado por los malos resultados electorales del 27-M prefirió ayer que Ignasi Pla continúe al frente del partido que abrir una crisis con unas elecciones generales tan cerca. Pla pidió a este órgano tiempo para preparar las generales de 2008 y convocar el congreso ordinario del partido, que "abrirá una nueva etapa" en la formación. Los más críticos reclamaron al secretario general cambios en el comité electoral y la corriente Izquierda Socialista fue la única que insinuó lo que todos entendieron como la convocatoria de congreso extraordinario.

Pla reconoció en su intervención el éxito electoral del PP -1,2 millones de votos frente a los 850.000 cosechados por el PSPV-PSOE-. O dicho de otro modo, los socialistas, como reconoció Pla, obtuvo el domingo peores resultados que en 2003.

"En la práctica totalidad de las comarcas, sobre todo en las más pobladas, el voto del PP supera al de los socialistas y al del conjunto de la izquierda", reconoció el dirigente, que, si bien se responsabilizó en mayor medida de la debacle, apuntó acto seguido que el fracaso era extensivo a toda la organización, desde el secretario general al último militante.

El secretario general se puso a disposición del Comité Nacional -alguno le reprochó más tarde la vaguedad con que lo hizo-, para satisfacer el gesto que le reclamaba una parte del partido. No transigió, sin embargo, con la exigencia de los más críticos de que explicitara que no volverá a presentarse a la secretaría general del partido en el congreso ordinario que el PSPV tiene previsto en el verano de 2008.

Acerca de las causas que explicarían esta derrota, pese a que defendió que sólo será posible con una reflexión más en frío, Pla repasó algunas de las que se habían mencionado en los últimos seis días. El cambio de la estructura social valenciana, el dominio de los medios de comunicación públicos por parte del PP, la facilitad con la que penetra el discurso nacional de los populares, el discurso del Gobierno central o las insuficiencias del mensaje... "Nos equivocaríamos si pensáramos que con dos reflexiones hechas en caliente encontraríamos la respuesta al voto masivo al PP. El PSPV y el conjunto de la izquierda hemos de hacer una reflexión seria y rigurosa de lo sucedido", dijo. Pla también explicitó, antes de levantar la sesión del comité, su acuerdo "al 100%" con las políticas del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y negó que se haya doblegado "ante nada y ante nadie", como algunos miembros del comité nacional dieron a entender.

El comité duró más de tres horas y media y se registraron más de 40 intervenciones. Nadie pidió la dimisión de Pla ni tampoco la convocatoria de un congreso extraordinario, sólo el portavoz de la corriente Izquierda Socialista, Vicent Garcés, planteó la posibilidad de abrir un proceso de reflexión que acabara con un cambio en la dirección.

Otro sector criticó el papel jugado por el comité electoral, del que dijo no puede volver a dirigir la campaña para las generales de 2008. La dirección del partido en Valencia intervino también para decir que con estos comicios se habían acabado los mitos, en referencia a la cabeza de lista, Carmen Alborch. Al final, el comité aprobó una resolución política, apoyada a mano alzada por la mayoría, y que registró ocho abstenciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de junio de 2007