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Análisis:A LA PARRILLA

El pedestal de las estatuas

Como dice Antonio Gala en su última novela, el día que se le quiten las faldas a la historia y podamos ver de qué se hizo el pedestal de las estatuas hallaremos muchas cosas que ahora no entendemos, o que entendemos a la mitad. La televisión sólo retransmite lo que se ve; lo que no se ve está debajo de las faldas de la televisión. El PP escenificó, desde el viernes último, la victoria que iba a anunciar (por televisión) el domingo por la noche; luego, ya ante las cámaras dispuestas allí con tanta antelación, cantaron victoria; Gallardón aceleró su entusiasmo, Aguirre lanzó sus pullas contra sus adversarios, y Rajoy cumplimentó con palabras el mapa azul con el que Acebes había ilustrado su ilusión estadística. Hasta ahí la victoria era sonora, unánime, hasta que Gallardón hizo de verso suelto en el Foro de Abc. Casualmente, esa noche, la presidenta de la Comunidad de Madrid se asomó a una de las televisiones que la adoran (la de Jiménez Losantos, y era éste quien le ponía la alfombra) para mostrar su lado eufórico; claro, la entrevista estaba grabada, se supone, y sólo fue al día siguiente de esa intervención estelar ante las cámaras cuando vimos el lado oscuro del paraíso.

Dijo Gallardón que quería ayudarle a Rajoy, y las cadenas (lo vi en Tele 5) se lanzaron a preguntarle a su histórica oponente en el PP qué le había parecido la abierta declaración de su adversario. Como ahora todos hablan en francés, Gallardón incluido, por Sarkozy, la exitosa dirigente liberal declaró: "Déjà-vu". En estas frases hechas que dicen los políticos la serie la había inaugurado Rajoy con su notoria declaración laboral: "Ahora todos, y yo desde ya, nos pondremos a trabajar". Yo ya desde ya, déjà-vu. Las faldas de las estatuas estaban bien guardadas por la victoria, pero desde que asomó la envidia, los rostros se incomodaron, y donde antes hubo simulación colectiva del triunfo ahora se vislumbra una lucha sin cuartel. Déjà vu, francamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de junio de 2007