Coyuntura Agraria

La leche sube cuatro veces más al consumidor que al ganadero

En 2006 se pagó 0,29 euros en origen y se cobró a 0,66 en comercios

La bajada de la producción oficial de leche en la última campaña no ha servido para que los precios repunten. El incremento de precios en origen se limita al 2% desde 2001, mientras que los precios al consumidor se han incrementado en el mismo periodo en un 8%, según los datos elaborados por el sector.

En 2002, los precios medios percibidos por un litro de leche en origen era de poco más de 0,28 euros. Y desde entonces apenas han repuntado. El año pasado los precios se situaron en 0,29 euros por litro, la misma cifra que el ejercicio anterior. Estas cotizaciones, junto a un incremento de los costes de producción por el encarecimiento de las materias primas para la alimentación animal, son las causas más importantes que provocan el abandono por parte de los ganaderos.

Frente al comportamiento de los precios en el campo, en los lineales de los supermercados los precios medios de la leche en el mismo periodo han pasado de una media de 0,61 euros por litro en 2002 a 0,66 euros por litro en 2006.

En medios de la industria se estima que la leche en la distribución ha pasado de ser un producto reclamo con precios bajos para la cesta de la compra, a un producto con márgenes que superan el 15% en las marcas de los fabricantes. En las marcas blancas de la distribución -que suponen casi el 40% de las ventas-, los precios y los márgenes son mucho más ajustados.

La producción de leche en la última campaña, que finalizó el pasado 30 de marzo, ascendió a 5.960.000 toneladas, según los datos provisionales manejados por la Administración en función de las declaraciones de los ganaderos. Esa cifra supone casi 100.000 toneladas por debajo de una cuota de producción para venta a la industria de 1.061.000 toneladas.

Para el Fondo Español de Garantía Agraria, hay varias razones que explican la caída de la producción combinada con el estancamiento de los precios en origen. En primer lugar, destaca la existencia de un mayor seguimiento sobre la actividad de las explotaciones y el seguimiento de la leche desde la producción a la industria. Para la Administración, los mayores controles han evitado la producción de leche negra o sin cuota. España es uno de los pocos países comunitarios donde su cuota de producción de sólo 6,05 millones de toneladas, está muy alejada de una demanda total de leche y derivados de casi nueve millones de toneladas.

Para el sector ganadero, la caída de la producción es también consecuencia del abandono de explotaciones. En la última década se ha pasado de 140.000 a unas 29.000 explotaciones, mientras el censo de animales ha bajado de los 900.000, aunque sus rendimientos por cabeza son muy superiores.

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