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Reportaje:

Un policía amigo de la Mafia

El superagente italiano Bruno Contrada, condenado a diez años de cárcel tras las denuncias de varios 'arrepentidos'

El ex agente de los servicios secretos italianos (Sisde) Bruno Contrada, de 77 años, no tuvo tiempo ayer de entregarse espontáneamente a la jefatura de policía de la ciudad de Palermo, en Sicilia, tal como había anunciado. Fue detenido en su casa a las 12.30 por los agentes para ser llevado a la cárcel militar de Santa Maria Capua Vetere, cerca de Nápoles, donde tendrá que permanecer siete años por asociación mafiosa, una condena para la que no se prevén descuentos en Italia. Bruno Contrada fue arrestado en la Nochebuena de 1992 mientras intentaba dar caza, como número tres del Sisde, a Bernardo Provenzano, el jefe de la Mafia arrestado en 2006 después de permanecer huido más de cuarenta años. Antes de la condena definitiva, confirmada el pasado jueves por la noche por la Corte di Cassazione (el equivalente del Tribunal Supremo español), se alternaron cinco veredictos distintos: condena, absolución, anulación de la condena en casación, otra vez condena y confirmación.

Esta sentencia es una pequeña pieza en el puzzle de las intricadas relaciones entre Mafia, antimafia y política en los setenta, llamados años de plomo.

Contrada esperó el fallo en su casa en la periferia de Palermo junto con su mujer. Tras enterarse de la decisión, entregó a su abogado Anamaria Introini una foto suya y una carta en la que reivindica de nuevo su inocencia: "Casi al final de mi existencia, la injusticia de los hombres me ha dado este último golpe. Apelaré a mis fuerzas residuales, físicas y morales, para resistir, otra vez, como lo hice durante estos 15 años. Estoy seguro de que llegará el momento, que a lo mejor yo no veré, en el que la verdad de mi historia judicial será restablecida. Espero que alguien se arrepienta del daño que hizo a mí y a las instituciones", y detrás de la foto, otra frase, "culpable de ser inocente".

El ex agente de los servicios secretos ya pasó casi tres años en prisión preventiva, por lo que ahora le quedan siete años para cumplir con la pena de 10 años.

El Supremo italiano le ha considerado un "traidor", valorando las acusaciones hechas por varios mafiosos arrepentidos, como Gaspare Mutolo, ex guardaespaldas de Riina, y Francesco Marino Mannoia -apodado Mozzarella-, que vive en EE UU protegido por el FBI. A pesar de la edad, Bruno Contrada no obtendrá el arresto domiciliario. La ley italiana no lo prevé para los condenados por acciones mafiosas, a no ser que el acusado tenga graves problemas de salud.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de mayo de 2007