Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:Ángel Torres | Presidente del Getafe | Fútbol | Sevilla-Getafe, final de la Copa del Rey

"Se nos faltó al respeto"

La voz de Ángel Torres, el presidente del Getafe, es un murmullo. Desafina. Pita. Las cuerdas vocales del industrial, de 55 años, andan de resaca al día siguiente de que el equipo madrileño golease al Barcelona y se clasificara, por primera vez en sus 31 años de historia, para la final de la Copa del Rey. "¡Esto es la hostia! Y por la tarde me nombran hijo adoptivo [de la ciudad]. Justo después de eliminar al Barça. ¡Ni aposta!", asiente Torres, que en seis años ha aupado al Getafe de la Segunda División B a la Primera, a codearse con la élite. A su vera, mientras trata de controlar la emoción -"en todos los palcos a los que he ido me dicen que soy el presidente más tranquilo al que han visto", asegura-, su amigo el alcalde, Pedro Castro (PSOE).

"¿Un club presidencialista? Soy de una manera de ser que o se hacen las cosas a mi manera o me voy"

"El Barça creía que podía pasearse. Más que con David y Goliat, comparo el triunfo con lo de la hormiga y la cigarra"

"Com presidente de la Liga de clubes Astiazarán debería saber que el Getafe también tiene su voto. Que no lo olvide"

"Schuster ha dado un paso más para irse. Si eso ocurre, le daremos las gracias por lo que hemos disfrutado"

Pregunta. Después de tres semanas tan duras, con el gol de Messi danzando por todos lados, van y sacuden al campeón de Europa.

Respuesta. Tanto el 5-2 del Camp Nou como Messi nos hicieron mucho daño, pero supimos reaccionar. Conseguimos el objetivo. Y tapamos muchas bocas.

P. ¿De verdad que no era de boquilla eso de que se veía en el Bernabéu? Mire que remontar tres goles al Barcelona...

R. Teníamos muchas ganas. Sobre todo, porque intentaron humillarnos. Se nos faltó al respeto. Eso sí, alabo el comportamiento de Joan Laporta [su homólogo del Barça]. Reconoció que fuimos superiores. Lo que me enfada es lo de Míchel Salgado. Que diese por hecho que el Barça nos iba a eliminar. Igual que José Luis Astiazarán. Como presidente de la Liga de clubes, debería saber que el Barça tiene un voto y el Getafe otro. Que no lo olvide.

P. No incluir a Messi en la convocatoria... ¿Pecó el Barça de soberbia o fue cosa de los elementos?

R. Pensaban que con el resultado de la ida podían venir a Getafe a pasearse. Se equivocaban. Ya se lo decía a Laporta, que le íbamos a dar un disgusto. En el descanso, con 2-0, le metimos el tembleque en el cuerpo. En cuanto a Messi, si queremos ser la mejor Liga del mundo, debemos contar con jugadores de su calidad. Yo vi en directo su gol. Un golazo. Lo malo es que luego se entrara en el debate sobre si era mejor o peor que el de Maradona, que si el Getafe no es Inglaterra... Pero lo logramos. Los jugadores han conseguido lo que no consiguieron en cinco años. ¡Mojarme! Me metieron en la ducha con la corbata verde botella, con la que nunca hemos perdido un partido.

P. Sus futbolistas comparan su triunfo con el de David sobre Goliat.

R. Yo prefiero la fábula de la hormiga y la cigarra. Esto es trabajo. Sobre el campo no hay tanta diferencia. Son once jugadores contra otros once.

P. Su victoria ha devuelto el ánimo a la gente en los ámbitos más inverosímiles. Durante la pegada de carteles de Miguel Sebastián, el candidato socialista a la alcaldía de Madrid, la gente coreó: "¡Si el Geta puede, Sebastián puede!". Y Rafael Simancas ha dicho que el PSOE ganará las elecciones a la Comunidad por cuatro diputados.

R. Es que hemos dado ejemplo. Somos un equipo querido. No se nos han subido los humos a la cabeza. Estaremos donde tengamos que estar, pero sabiendo de donde venimos. No hay que perder el norte.

P. La presencia del Getafe en la final trastoca muchos planes.

R. Somos una incógnita. El Sevilla conoce más al Barça. Si nos mentalizamos, somos capaces de cualquier cosa. Como cuando fuimos a Valencia con empate a uno en la eliminatoria. Empezaron ganando 1-0 y terminamos 2-4. Bernd Schuster es un genio motivando. Y en estos torneos se desenvuelve bien. Por algo ha ganado seis veces la Copa del Rey.

P. ¿Por qué se alegró más? ¿Por ganar al Barça o por la póliza de seguros de 600.000 euros que firmó en agosto si el equipo lograba entrar en Europa.

R. ¡Hombre, por nosotros! Estaba convencido de que este año íbamos a lograr el pase a Europa. Se apostó y se arriesgó mucho cuando se insistía en el objetivo de la permanencia. Ahora hemos sacado tres millones de euros de beneficio. Si lo hubiese comentado antes, habrían dicho 'este paleto de pueblo, ¿el Getafe en la final de la Copa, un equipo con tres años en Primera?'. Estos 40 días los vamos a pasar bomba. Que nos quiten lo bailao [la algarabía es monumental; la gente canta, a ritmo de Guantanamera, '¿dónde está Messi? ¿dónde está Messi?'].

P. Para ir a Europa el Sevilla debe entrar en la Champions. Si queda por debajo del cuarto puesto y ustedes son subcampeones, el séptimo irá a la Copa de la UEFA.

R. Nosotros también podemos entrar en Europa por la Liga, ¿eh? Ganando al Atlético nos colocamos en la sexta plaza. No les vamos a regalar nada. Nos gusta competir. Hasta al mus nos gusta ganar.

P. ¿Cree que se está perdiendo el saber tradicional, la humildad, la perseverancia? ¿Por eso sorprendieron al Barça?

R. La gente nota eso. Espero que esto no nos haga cambiar ni una migaja. A partir del lunes vamos a trabajar ya pensando en la final. No somos un grupo con experiencia ni hemos jugado finales. Y habrá que meter a 40.000 personas en el Bernabéu. Lo importante es que no nos volvamos locos.

P. ¿Cuál es su legado?

R. El que se ha transmitido a la gente. Que no solamente representamos a Getafe. Es el equipo de la zona sur de Madrid, que, con dos millones de habitantes, se merecía tenerlo. Podría haber sido el Leganés, el Móstoles o el Alcorcón. Pero ha sido el Getafe.

P. ¿Qué le habrían dicho sus padres?

R. Mi madre, Natividad... La traje por la calle de la amargura. Siempre me decía 'ten cuidado, que terminas en la cárcel', y la insistía con que haría algo grande. Me salí con la mía. La perdí con 21 años. A mi padre, Esteban, con 12.

P. Ahora todo pinta muy bonito, pero pasó tiempos duros.

R. Sí que lo fueron, sí. Después de las huelgas del metal de Barcelona, en 1968, Getafe era el cinturón rojo de la industria. Yo entonces estaba en Comisiones Obreras. Me despidieron y me tuve que ir dos años a Palma de Mallorca porque aquí era imposible trabajar. Me tenían frito. Bueno, más a mi madre. La Guardia Civil se presentaba ocho veces al día y la insistían, siempre los mismos, con que si yo vivía allí. La di tantos disgustos... No tuve más remedio que irme. Mi madre murió en el 73. Entonces volví. Por lo menos, ya no daba disgustos a nadie.

P. ¿Y cómo se metió en el club?

R. Ya estuve en 1987 y, como no me gustaba cómo lo tenían organizado, me salí. Ya en 2001, me llamó Pedro [Castro] y me dijo 'échame una mano, que se me va otra vez abajo, y aquí tú eres el único que sabe de fútbol'. Saneamos el club, que estaba a punto de desaparecer, y a partir de ahí me he ido metiendo y metiendo... ¡A ver cómo salgo ahora!

P. ¿Alguna vez ha pensado en dejarlo?

R. ¡Claro! Esto quema mucho. Son seis años. Pero hasta que le saque el nuevo campo al Ayuntamiento y a la Comunidad no paro. Pero el techo del Getafe está a punto de alcanzarse. Y, con el nuevo proyecto, el final mío.Ya tenemos la mejor escuela de España de niños. Y para seguir así necesitamos nuevas instalaciones. Nos lo merecemos.

P. ¿Es el milagro de los panes y los peces?

R. De eso nada. Es el milagro del trabajo, la constancia y el hacer las cosas bien. Hemos demostrado que con presupuestos modestos se pueden formar buenos equipos. De todos modos, los grandes funcionan distinto. Existen jerarquías, y yo soy muy indisciplinado. Por ejemplo, no creo en los contratos largos. La gente se acomoda.

P. Usted ha levantado al Getafe. Un club presidencialista...

R. No me parece una crítica. No me ofende. Soy de una forma de ser que o se hacen las cosas a mi manera o me voy. Lo he tenido claro toda la vida. Y en el fútbol, mucho más. Pero, ojo, el éxito no es de Ángel Torres. Es de todos los empleados del Getafe, de los futbolistas, de todos los entrenadores que han pasado por aquí...

P. ¿Para cuándo el adiós de Schuster?

R. Ha dado un paso más para irse. Simplemente, si se va, si eso ocurre, le daremos las gracias por lo que hemos disfrutado.

P. Si ganan al Sevilla...

R. Nos bañaremos en la Cibelina. Pero hasta entonces, a trabajar. Teníamos pactadas las vacaciones para el 19 de junio. Hasta el 24 no las habrá para nadie.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de mayo de 2007