Reportaje:

Pensamiento para la felicidad

El filósofo canadiense Lou Marinoff, conocido en España por los éxitos de ventas Más Platón y menos Prozac y Pregúntale a Platón (Ediciones B), es pionero en el denominado "asesoramiento filosófico", profesión que consiste en aplicar los conocimientos que proporciona la filosofía clásica -las ideas y reflexiones de los grandes pensadores y filósofos de todos los tiempos- a la resolución de problemas personales y cotidianos. El asesor filosófico -que no es un terapeuta ni un psicólogo clínico pues no trata patologías- se ofrece sólo cual guía que proporciona las claves para pensar mejor y, con ello, vivir mejor según los ideales de eso que los antiguos filósofos denominaron una "vida buena", o la que posibilita la realización personal en libertad. La ayuda filosófica se dirige al individuo que quiere aclararse sobre su realidad y la del mundo en que vive, a quienes desean reflexionar sobre los conflictos ineludibles de la existencia -la generación, el cambio y la muerte- o sobre los nacidos de la interacción de los seres humanos.

En esta ocasión, con este li

- bro ameno aunque denso, casi enciclopédico y que da mucho que pensar, Marinoff presenta las facetas más conflictivas de la "aldea global" en que vivimos, zarandeada por extremismos religiosos -la fe fanática y el rechazo fanático de ella-, económicos -superabundancia e indigencia-, tribales -los nacionalismos retrógrados y los mestizajes absolutos- o el megaterrorismo islamista y las titubeantes reacciones que desata en un Occidente polarizado en tendencias políticas encontradas. Marinoff es duro en sus críticas; apoyado en la razón y la objetividad, aborda tanto la guerra perpetua del "mundo árabe" con el odiado Israel -sin olvidar Palestina, su sufrimiento real y su victimismo interesado-, como el ambiente de "Gulag ideológico" que domina en las universidades estadounidenses, "sometidas" a una todopoderosa ideología de nuevo cuño: la corrección política extrema, dictada por "deconstructivistas", "racistas de color", "feministas radicales" y homosexuales; "colectivos" en general que desprecian el individualismo crítico y que parecen fomentan un clima de "antihumanismo". Pero, además, temas tales como el de la debacle de la educación en Occidente, la infantilización de la ciudadanía, el consumismo compulsivo y las satisfacciones inmediatas junto al rechazo de la cultura del esfuerzo, el trabajo y la voluntad los ve Marinoff como factores que provocan desesperanza, falta de identidad, vacío existencial y oscuros temores que anulan las mejores capacidades personales e impiden la construcción de sociedades maduras, cultas y solidarias.

¿Hay soluciones? Marinoff observa alguna posibilidad de cambio en una semiutopía: la recuperación del pensamiento sencillo de los que él denomina "filósofos ABC": Aristóteles, Buda y Confucio. Esta tríada genial legó a la humanidad hace siglos el "pensamiento de la vía media" o la huida de los extremos y los radicalismos en favor del diálogo, la crítica y la sana actividad de pensar con autonomía al contrastar la razón, la imaginación, la experiencia y el corazón con la necedad individual o la colectiva sujeta a eslóganes ideológicos y al fanatismo. Las enseñanzas de los grandes maestros de Occidente, la India y China tienen en común el amor al ser humano en vez de a una raza, un "pueblo" o un partido; proclamaron la "proporción áurea" que impera tanto en el pensamiento bello como en las bellas acciones, el "camino medio", el "orden equilibrado" y la mesura necesarios para vivir en paz y equilibrio con uno mismo, con los demás y con el universo.

También el filósofo francés Luc Ferry apela con su libro a la conciencia y las actitudes del individuo privado cuyo primer objetivo en la vida debería ser el crecimiento en sabiduría y la conquista de la lucidez que, a modo de linterna, lo alumbre en la tiniebla cotidiana. Aprender a vivir es el título algo capcioso de lo que en realidad es una breve (y útil) historia de los momentos estelares de la filosofía occidental, desde el estoicismo clásico hasta Heidegger y la deconstrucción, pasando por las aportaciones a la cultura europea del cristianismo y el humanismo de Rousseau o las ideas de Nietzsche. Conocer la historia de las ideas supone aprender a apreciar algunos de los logros humanos más valientes, como el de la libertad de pensamiento, sin ir más lejos.

Mónica Cavallé es, como Marinoff, asesora filosófica. Autora de La filosofía, maestra de la vida y La sabiduría recobrada (Aguilar), presenta ahora, junto con Julián D. Machado, un breve manual misceláneo con los principios básicos que sustentan el ejercicio de su tarea: la aportación de las ideas de siempre para una mejor manera de pensar y enfrentarse con más capacidades a la resolución de conflictos personales, de orden práctico o existencial. ¿Cómo se recurre a las filosofías de la Antigüedad en la resolución de problemas? ¿Cómo se delimitan y de qué tipo son dichos problemas? ¿Cómo dirigir la atención del consultante hacia la filosofía? ¿Se desvanecen los obstáculos que parecen irresolubles al aplicarles un poco de cabeza? ¿Puede uno mismo enfrentarse con valor a sus miedos y fantasmas sin recurrir a los ansiolíticos?

En resumidas cuentas, los

tres libros apuestan por la valentía de oponer pensamiento a necedad: razonar a partir de las ideas y reflexiones de los hombres más sabios, cuya lucidez e ingenio, si las recordamos y aplicamos a nuestras vidas cotidianas, nos reportarían algo más que el mero bienestar: más conciencia de ser. Acudir a tiempo a la filosofía puede ahorrarnos más tarde recurrir al psiquiatra: el bien que ella nos proporcione a escala individual redundará en beneficio de un pálpito universal más sano en toda "la aldea global".

El ABC de la felicidad. Lou Marinoff. Traducción de Daniel Cortés y Rosa Pérez. Ediciones B. Barcelona, 2006. 734 páginas. 18,50 euros. Aprender a vivir. Luc Ferry. Traducción de Sandra Chaparro Martínez. Taurus. Madrid, 2007. 322 páginas. 17 euros. Arte de vivir, arte de pensar. Mónica Cavallé y Julián D. Machado. Desclée de Brouwer. Bilbao, 2007. 188 páginas. 12 euros.

EULOGIA MERLÉ

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