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Izar Manises, la última semana

La fábrica ocupa una parcela de 200.000 metros cerca de Valencia

Propulsión y Energía Manises reza el rótulo de entrada a la factoría de los antiguos astilleros estatales Izar que se levanta sobre suelo de los términos municipales de Quart de Poblet y Manises. La dimensión de las instalaciones responde a un modelo de factoría de otros tiempos, cuando el Estado intentaba vestir sus debilidades. El comité de liquidación de la sociedad pública debe decidir esta semana el futuro de la factoría, sobre el que pesa su ubicación y los 200.000 metros cuadrados que ocupa.

Los trabajadores y Ros Casares aluden al potencial urbanístico de las instalaciones

La liquidación de los astilleros de Izar en Sestao, Gijón y Sevilla se aprobó el pasado mes de julio. Sólo queda pendiente despejar el futuro de la fábrica de motores de Manises.

El grupo metalúrgico Ros Casares es el único que opta a la privatización de las instalaciones de los históricos Astilleros Elcano. Los avales que soportan su oferta por la factoría vencieron ayer. Ahora, el comité de liquidación de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) debe precipitar su decisión. La última palabra corresponde al Consejo de Ministros.

La factoría de Izar en Manises dejó de liquidarse junto a las tres restantes a raíz de una serie de salvedades planteadas por la Unión Europea, según la versión oficial. Otras fuentes apuntan a la fragilidad de los planes industriales formulados por Ros Casares para garantizar su viabilidad.

Francisco Ros, consejero de Ros Casares, asegura que ha afinado el plan de viabilidad a gusto de todos y que sólo espera la adjudicación para optar a la construcción de decenas de motores bajo licencia de MAN. "Ros Casares produce todo los que hace falta para construir el casco de un barco, sólo nos hace falta producir motores", sintetizó. Pero también deslizó que los únicos enemigos de la adjudicación de la factoría a Ros Casares eran "planes urbanísticos".

Los sindicatos mayoritarios en Izar Manises atribuyen esos planes, en primer lugar, al grupo metalúrgico. "Si garantiza la carga de trabajo durante tres años, la factoría es suya", explica un miembro del comité. La sociedad estatal dejaría de velar por los 129 puestos de trabajo que emplea Izar Manises.

Ros Casares opta a una percela en el Puerto de Sagunto, la ubicación ideal para una fábrica de motores navales. El Ayuntamiento de Manises ha cedido a Sanidad una parcela junto a la factoría para levantar un nuevo hospital. Los trabajadores de Izar invitan a la SEPI a asumir la urbanización de la parcela para que el beneficio sea público y que se cubran sus indemnizaciones o traslados. El Ayuntamiento de Quart de Poblet, cuyo término alberga casi toda la factoría, reitera que el suelo es y será industrial. Pero a la derecha de la vía de acceso al aeropuerto, la antigua fábrica de motores destila un potencial urbanístico que parece a punto de madurar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de mayo de 2007