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Protección de Datos perseguirá a los vecinos que pongan cámaras

El Gran Hermano que tienen pensado organizar algunos vecinos de Montera en las aceras de su calle no parece que vaya a contar con los permisos necesarios. La Agencia Española de Protección de Datos se pronunció ayer sobre el asunto. Y dijo que es ilegal. Así que se acabó el reality de prostitución callejera. "Filmar a terceras personas en la vía pública, a los efectos incluso de posterior inserción en una web, es ilegal", advierte su director, Artemi Rallo.

Si finalmente el grupo Nuevos Vecinos de Montera decidiese grabar su calle y difundir las imágenes en la web de la que, dicen, tienen ya comprado el dominio, podrían enfrentarse a sanciones que van de 600 a 600.000 euros. Ellos insisten en que en la Red hay páginas de este estilo donde se muestran calles de varias ciudades del mundo. Señalan, incluso, las del Ayuntamiento de Madrid. Pero la legislación reguladora de la instalación de cámaras en espacio público se atribuye exclusivamente a las fuerzas y cuerpos de seguridad.

Por otra parte, aunque la normativa contempla la instalación de videocámaras en viviendas, deben alcanzar a la vía pública sólo "de forma tangencial y con una mínima intervención sobre terceros", como, por ejemplo, las cámaras instaladas en puertas de garajes. "Éste tampoco sería el caso, porque la intención declarada de los vecinos es captar imágenes externas y de terceros, y el principio de legitimidad que permitiría instalar una cámara de carácter privado no existe", añadió Rallo.

La Asociación de Vecinos y Comerciantes de Montera se desmarca de la propuesta de la nueva agrupación. "Nosotros llevamos mucho tiempo detrás de hacer algo así de forma legal con el Ayuntamiento. Pero lo de las webcams en los balcones es ilegal. Estas personas no se han informado", dice su presidente, César Torquemada. "Me parece mal que se grabe a cualquier persona de la calle. Aunque sean prostitutas, clientes o proxenetas. Nosotros queríamos que fueran cámaras de vigilancia de los comercios", insiste.

Los promotores de la idea, que se definen como jóvenes de izquierda, no creen que las cámaras vulneren los derechos de los transeúntes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de abril de 2007