Tribuna:COYUNTURA INTERNACIONALTribuna
i

Sorpresas y dólar

En las últimas semanas el dólar se está depreciando con el euro. Se sitúa ahora prácticamente en sus niveles mínimos con la moneda europea, que fueron vistos a finales de 2004. En realidad, la historia del euro y el dólar desde el nacimiento de la moneda europea ha pasado por varias etapas. En los dos primeros años se observó una apreciación del dólar vinculada al significativo aumento de la productividad de Estados Unidos. Durante 2001, en una segunda etapa, el euro se mantuvo en niveles mínimos con el dólar, en medio de la desaceleración derivada de la sobreinversión en tecnología.

Ahora bien, a diferencia de lo ocurrido a finales de los noventa no se observa hoy un interés diferencial por invertir en proyectos empresariales en EE UU. Más bien, Europa está logrando atraer más flujos de capital dirigidos a fusiones y adquisiciones de empresas que EE UU. Este hecho es el que ha estado beneficiando al euro frente al dólar. De esta forma, en los últimos tres años su promedio de cotización ha sido de 1,25. Estos hechos son bien conocidos por los mercados de divisas y no suponen ninguna sorpresa.

Las incertidumbres de Estados Unidos y las sorpresas positivas de Europa han contribuido a depreciar al dólar frente al euro

Por tanto, la cuestión es qué factores están provocando la reciente depreciación del dólar. Probablemente, la clave podría haber sido las sorpresas de actividad y, en consecuencia, de expectativas de tipos de interés. En realidad, se trata de la combinación de las recientes incertidumbres sobre la economía de Estados Unidos y de las sorpresas positivas de Europa. En Estados Unidos, las dudas abarcan desde saber si se está al final o no del ajuste inmobiliario hasta plantearse a qué responde la desaceleración actual de la inversión no residencial. La cuestión abierta en EE UU es si ya ha pasado lo peor. En Europa, las sorpresas positivas de 2006 han vuelto a producirse en el primer trimestre de 2007. Desde comienzos de 2007, el Consenso de analistas ha revisado la previsión de crecimiento para este año al alza en casi medio punto porcentual.

A medida que transcurra el año, las incertidumbres de Estados Unidos pasarán. Es bastante probable que en 2008 el crecimiento sea algo mayor que en 2007. También las sorpresas positivas de Europa irán quedando atrás y esta economía moderará su ritmo de crecimiento. En consecuencia, el dólar podría volver a apreciarse encaminándose de nuevo hacia los niveles de 1,30.

Mayte Ledo es economista jefe de Europa y Escenarios Financieros del Servicio de Estudios de BBVA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0021, 21 de abril de 2007.