Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Gordon Brown coge a contrapié a los 'tories' con una inesperada reforma fiscal

El ministro británico presenta en su último presupuesto las credenciales para suceder a Blair

Gordon Brown presentó ayer sus credenciales de futuro primer ministro británico en el que sin duda será su último presupuesto como canciller del Exchequer (ministro del Tesoro). Cogiendo a contrapié al emergente líder tory, David Cameron, Brown anunció una profunda reforma fiscal con dos grandes pilares: una reducción de dos puntos en el impuesto de sociedades y un recorte de dos puntos en el tipo medio del IRPF, el primero desde 1999. Pero más que una rebaja de impuestos es una reforma fiscal en la que los contribuyentes pierden por un lado lo que reciben por otro.

Fue, sobre todo, un presupuesto político. El número 11 y el último que presenta Gordon Brown. El año que viene a estas alturas o habrá sustituido a Tony Blair como líder del Partido Laborista y primer ministro, cuando éste se retire en junio próximo, o habrá dejado la política. Fue un presupuesto político porque se fijó el objetivo de atacar una tras otra las intenciones de los tories, robándoles algunas de sus propuestas o simplemente denunciándolas por inviables.

En materia fiscal dio la campanada en la última línea de su larguísima intervención en los Comunes, cuando anunció un inesperado recorte del tipo medio del IRPF, que pasará del actual 22% al 20% en el inmediato ejercicio fiscal que empieza en abril. Pero al mismo tiempo, anunció la eliminación del actual tipo del 10% para las primeras 2.230 libras (3.300 euros) de las rentas laborales. Lo comido por lo servido, o casi. Pero la gente de Brown y los analistas parecieron darles la razón, y puntualizaron que las rentas más bajas acabarán ganando por el fuerte aumento de las desgravaciones y ayudas a la gente con menos ingresos.

Algo parecido ocurre con la fiscalidad a las empresas. Brown anunció una reducción del Impuesto de Sociedades del actual 30% al 28%, pero al mismo tiempo habrá un fuerte recorte de las amortizaciones de capital que neutralizará los efectos del recorte anterior. La reforma ha sido bienvenida por los analistas porque simplifica el sistema fiscal y premia a las empresas más rentables. Más críticas ha merecido su decisión de aumentar del 20% al 22% el tipo fijo para las pequeñas empresas, que Gordon Brown justificó por la tendencia de muchos autoempleados a saldar sus cuentas con Hacienda tributando como empresas en lugar de hacerlo como personas físicas.

El canciller del Exchequer entró de lleno en la batalla contra el que debería ser su rival en las próximas elecciones, David Cameron, con una batería de propuestas medioambientales.

Los dos llevan semanas compitiendo para presentarse cada uno como más ecologista que el otro. Pero, para decepción de algunos grupos ecologistas, el canciller prefiere también en este terreno las medidas micro en perjuicio de las grandes propuestas. Anunció un recorte del impuesto de circulación para los vehículos menos contaminantes (que queda en 50 euros) y una subida para los más contaminantes (450 euros el próximo año y 600 euros al año siguiente). Exenciones fiscales a las casas con emisiones cero y préstamos de hasta 6.000 euros para mejorar el aislamiento de los hogares y evitar fugas de calor.

También pareció competir con David Cameron al repartir ayudas a las familias y a los pensionistas y al aumentar en un 25% las ayudas anuales dedicadas a investigación y desarrollo. Pero apenas se refirió en esta ocasión a la reforma de los servicios públicos. El presupuesto educativo aumentará un 2,5%, más de lo que se esperaba pero menos que la economía, que debería crecer entre el 2,5% y el 3% en cada uno de los dos próximos años.

Críticas conservadoras

El líder conservador, que esta misma semana había anunciado que recortaría en tres puntos el Iimpuesto de Sociedades, pareció cogido a contrapié por el paquete fiscal anunciado por Brown y especialmente por la reducción del IRPF. "Por fin nos ha dado usted un recorte de impuestos", le espetó David Cameron en su réplica al discurso de Brown. "Normalmente lo hace antes de unas elecciones generales, pero está usted metido en tal agujero que ha tenido que hacerlo antes de las elecciones por el liderazgo [del Partido Laborista]", añadió.

El líder conservador acusó al canciller del Exchequer de "malgastar el dinero a escala industrial" y aseguró que las familias acabarán pagando el equivalente a 1.600 euros al año en impuestos más que el año anterior. A su juicio, el presupuesto de Brown es la prueba de que los conservadores "tenemos razón cuando decimos que se puede aumentar el gasto y cortar los impuestos". A medida que avanzaba la tarde, los tories hablaban cada vez menos de recortes de impuestos y cada vez más de "estafa fiscal".

A principios de mayo, Blair anunciará su retirada. El día 25 de junio, Brown, si todo sale como está previsto, se mudará al número 10 de Downing Street

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de marzo de 2007