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Reportaje:NUEVA GENERACIÓN DE CONSOLAS | OCIO

Llega a España la consola Play Station 3, la apuesta más arriesgada de Sony

El futuro de la multinacional japonesa está más ligado que nunca al éxito de su máquina de ocio electrónico - A diferencia de Japón y Estados Unidos, en Europa sólo se vende la versión cara - El retraso en la salida de la nueva consola ha supuesto el crecimiento de sus rivales, la Xbox 360 de Microsoft y la Wii de Nintendo

Mañana llega por fin Play Station 3 a las tiendas españolas. La PS3, como se la conoce popularmente, costará 599 euros, ya que sólo estará disponible la versión más completa, con conexión HDMI para televisores de alta definición y disco duro de 60 GB.

Aterriza en Europa cuatro meses después del lanzamiento simultáneo en Japón y Estados Unidos debido a los problemas de suministro causados por la inclusión del lector de discos Blu-Ray, cuya fabricación va más lenta de lo que Sony desearía. Algunas decisiones sobre el diseño de PS3 acabaron con la cabeza de Ken Kutargi, padre espiritual de la consola, a quien se apartó del proyecto ascendiéndole a presidente.

Más de 100 millones de Play Station 2 vendidas desde el año 2000 preceden al lanzamiento más esperado y también el más polémico. La marca Play Station es a día de hoy líder indiscutible. Decir la pley es sinónimo de videoconsola, pero su reinado está en entredicho a causa del accidentado parto de la nueva máquina y la presión que ejercen Microsoft con Xbox 360 y Nintendo con Wii.

Araceli Pérez, portavoz de SCE España, consciente de la situación, explica: "La marca Play Station está muy bien valorada en nuestro país. La Play 2 ha conseguido llegar a más de 4,5 millones de personas; pero esto no significa que con sólo la marca se tenga el trabajo hecho".

Play Station 3 es un portento tecnológico. Es sabido que la potencia de su procesador central, el Cell, con más de 200 GFlops de capacidad de cálculo, se usa para equipar supercomputadoras destinadas a la investigación científica. Desde mañana cualquiera podrá tener una de estas bestias negras en su salón para ver películas en formato Blu-Ray o jugar en alta definición real, 1080p.

Este centro multimedia permite también navegar por Internet, en una interfaz gráfica que poco tiene que envidiar a Vista, enviar correos, jugar en línea, ver las fotos de la cámara digital y escuchar música en cualquier formato o comprar productos.

Es previsible que en España también se formen colas para adquirir la primera PS3 ante los comercios que abran a medianoche. Forma parte del ritual. Ya sucedió en noviembre en Tokio, donde se vendieron 100.000 PS3 en dos días, muy pocas si se compara con las cifras millonarias que cosechó la PS2 en su estreno.

James Armstrong, director general de Sony Entertainment para España, explica que habrá 125.000 unidades el día del lanzamiento, y esperan conseguir colocar 700.000 antes de final del año fiscal de Sony, que es en marzo de 2008.

Entretanto, la hermana pequeña ha aguantado mal que bien la embestida de la competencia ya que, según Armstrong, "durante las pasadas navidades por cada PlayStation 2 se vendieran 0,15 Xbox 360 y 0,12 Wii". Pero, según la consultora NPD, en Estados Unidos se están vendiendo, mes a mes, más Wii y Xbox que P3; en el caso de Japón la Wii se lleva el 68% del mercado frente al 25% de la Play y el 7% de la Xbox.

Pese al optimismo que intentan transmitir los máximos responsables de Sony, sobrevuela una sombra de duda a causa de los múltiples problemas con los que está topando este lanzamiento. La previsión inicial de vender seis millones de unidades antes de este marzo se rebajaron oficialmente a cuatro millones alegando problemas de suministro. Lo cierto es que ni en EE UU ni en Japón hay carencia de máquinas.

Los beneficios del tercer trimestre fiscal bajaron el 5,3% debido a los elevados costes de producción de PlayStation 3 con la que, a pesar de su elevado precio, Sony pierde dinero por cada unidad vendida.

El escándalo de las baterías para portátiles que se incendiaban y que obligó a Sony a cambiarlas gratuitamente ha echado más leña a una situación delicada. Si Sony fracasara en la implantación del sistema Blu-Ray (que lleva la consola) sobre el HD-DVD de Toshiba, como sucedió cuando intentó imponer el Betamax frente al VHS, se colocaría en una comprometida situación.

Discutidas decisiones

La mayor crítica a la PlayStation 3 no es tecnológica, sino crematitística: su elevado precio. La máquina que se vende en Europa cuesta 599 euros, motivado entre otras cosas por la inclusión del sistema Blu-Ray.

Aun así, la PS3 japonesa y americana también lleva el Blu-Ray y salen más baratas. Se compara con los 450 euros (75.000 pesetas) que valía PlayStation 2 cuando se lanzó en 2000, o con el precio de sus competidoras -Xbox 360 (399 euros) y Wii (249 euros)- y eso enfada al consumidor. A esto hay que sumar las protestas de los usuarios sobre determinadas decisiones. Cuando se presentó la máquina en la feria E3 de Los Ángeles lo hizo junto con un nuevo mando de control con forma de boomerang. La herramienta no gustó a los jugadores ni a la prensa, así que Sony decidió mantener el mismo diseño del mando de PlayStation 2, al que se le han añadido sensores de movimiento, similares a los de Wii, pero sin vibración. La razón oficial es que no cabe todo en el mando. Phil Harrison, nuevo director general de Sony Computer Entertainment, ha sentenciado: "La vibración es cosa de la pasada generación".

A los europeos se les priva, de momento, del acceso al modelo de consola más sencillo y económico, el de disco duro de 20 GB, que cuesta 499 dólares en EE UU. Además, a las PS3 europea se les ha extirpado la placa que da la compatibilidad con los juegos de PlayStation 2 mediante hardware. La conexión será mediante software, más lenta y no garantiza la compatibilidad. Con esta decisión la empresa reduce costes de fabricación.

Además, el potente Cell Broadband Engine, procesador central de la máquina, con sus ocho núcleos en paralelo, tiene su talón de Aquiles en la complejidad que implica programar para él. Tim Sweeny, directivo de Epic Software, asegura que costará cinco veces más de tiempo y dinero sacar el máximo provecho de PS3.

Se refiere a que desarrollar juegos normales queda al alcance de la mayoría, pero mostrar las maravillas de la consola sólo será factible para unos pocos genios. Ésta es, sin embargo, una música que sonó en el estreno de la Play 2, y ya se han visto sus resultados.

Locos por la 'pley'

Es un oscuro objeto de deseo. Todo el mundo quiere su PlayStation 3, aunque no todos los usuarios están de acuerdo en el momento de adquirirla. Dídac Tabueña, de 22 años, la comprará tan pronto como le sea posible. Se define como un fiel seguidor de Sony. Tiene todas sus consolas y aprecia que en su futura máquina podrá jugar con los títulos antiguos de la compañía.Por otra parte, Gustavo Benéitez, de 31 años, es partidario de esperarse un tiempo hasta que el precio, que le parece elevado, se ajuste a sus posibilidades y a lo que a él le parece coherente. Los dos suspiran por las sagas exclusivas que sólo se podrán jugar en PS3. "La consola es el vehículo para llegar al título que deseo y no al revés", explica Benéitez. "Si quiero seguir divirtiéndome con la saga Gran Turismo o Metal Gear, tengo que comprarme una PS3".Dídac es más apasionado y, a pesar de que considera las sagas exclusivas como una pieza importantísima para que una máquina alcance el éxito, considera que no concibe su vida sin una Play, de hecho las ha tenido todas desde sus 15 años.El resto del catálogo de lanzamientos, aparte de las exclusivas, es algo que ambos consideran igualmente crucial para decidirse a realizar la compra. Dídac entiende que los 30 títulos del estreno dan fe del potencial de la máquina y son suficientes para adquirirla. A Gustavo le interesan más los títulos futuros, de los que de momento sólo se ha visto algún vídeo. "Razón de más para esperar un tiempo", dice.El precio está perfectamente justificado para muchos seguidores de la marca, alegando que el simple hecho de poseer un gran disco duro de 60 GB, en el que podrán descargar demostraciones, juegos clásicos e incluso conservar las canciones en formato MP3 ya justifica la inversión. Pero además esperan que esta vez Sony dé en el clavo con el formato de vídeo Blu-Ray y de esta forma tener solucionado el problema del cambio de reproductor DVD gracias a poseer una PlayStation 3. "Yo no tengo DVD en casa, y gracias a la P2 podía ver películas en mi dormitorio", dice Dídac.La alta definición, especialmente en los nuevos juegos, es el principal reclamo para los jugadores. "Yo casi babeo mirando un vídeo del próximo Metal Gear Solid", asegura Dídac. El salto tecnológico es realmente notable con respecto a la anterior generación de consolas, aunque Gustavo apunta que "si a los lanzamientos de PS3 se les suma el enorme catálogo a precio rebajado de PS2 con excelentes juegos como Grand Theft Auto y God of War, se obtiene sin duda una oferta muy tentadora".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de marzo de 2007

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