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Reportaje:

Una mujer dirigirá el socialismo sueco

Mona Sahlin es la primera líder del Partido Socialista sueco en sus 118 años de historia

El Partido Socialdemócrata de Suecia eligió ayer a Mona Sahlin como líder del partido en el congreso extraordinario celebrado en Estocolmo. Sahlin es la primera mujer al frente del partido en sus 118 años de historia y sustituye a Göran Persson, quien dominó el partido y la política sueca la última década y que anunció su retirada tras su derrota frente a la coalición de centro-derecha en las elecciones legislativas del pasado septiembre.

El partido socialista sueco aprobó por unanimidad la candidatura de Sahlin, que ya había sido propuesta como candidata única por el Comité electoral de pasado 18 de enero. Sahlin, de 50 años, asumió el nombramiento con "orgullo y gran humildad" al tiempo que avisó de la necesidad de introducir reformas en el partido para poder recuperar el poder en los próximos comicios previstos para 2010. Entre sus primeros objetivos está recuperar la cooperación con los partidos de izquierda y los verdes, socios en los anteriores Gobiernos de Persson.

Sahlin, casada y con tres hijos, ya acarició ese puesto en 1995, cuando era la protegida del primer ministro Ingvar Carlsson, pero sus prisas por proclamarse candidata y un caso de irregularidades económicas provocaron su caída.

Sahlin ha permanecido ahora callada meses, mientras posibles candidatos como la vicepresidenta de la Comisión Europea, Margot Wallström, o la ex ministra Carin Jämtin, se desmarcaban de la carrera electoral, de modo que al final su elección era inevitable, pese a algunas críticas de líderes sindicales por su "derechismo".

Fue la diputada más joven en la historia del Parlamento sueco en 1982, con 25 años, el comienzo de una carrera meteórica en la que ha ocupado varias carteras.

Diez años después accedió a la secretaría general del partido y dos más tarde fue elegida viceprimera ministra, hasta que su carrera se vio frenada en 1995 por el llamado caso Toblerone.

Dejó el Gobierno y la lucha por el liderazgo del partido, aunque no la dirección, cuando se supo que había usado una tarjeta de crédito oficial para compras privadas de ropa, pañales y chocolatinas, además de no haber pagado multas de aparcamiento ni parte de los gastos sociales de sus hijos. Persson la rescató en 1998 para ocupar la cartera de Industria, y luego las de Integración y Construcción Regional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de marzo de 2007