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Reportaje:

La placa, el uniforme y poco más

Sindicatos de policía local de Valencia denuncian la falta de medios de sus agentes por un aumento 'electoralista' de su plantilla

Sólo uno de cada 10 vehículos está especializado, el armamento no ha sido renovado desde hace años, sólo dos agentes especializados en medio ambiente, dos únicos chalecos antibalas.... Por no haber, no hay ni chubasqueros para todos. Es la situación de los agentes municipales de Valencia, según el Sindicato Profesional de Policía Local y Bomberos de la Comunidad Valenciana. La explicación está en un incremento reciente de agentes para llegar a los prometidos en las últimas elecciones. Cerca de 1.700 efectivos ocupan la plantilla. La alcaldesa, Rita Barberá, prometió más de 1.800. Los defectos llaman la atención cuando sumamos la inversión desde 2003: 442 millones de euros.

"Era uno de los chavales nuevos. Estaba cayendo una que no veas, y ahí aguantaba sin chubasquero en la plaza del Ayuntamiento", relata Jesús Santos, miembro del Sindicato Profesional de Policía Local. A través de ese ejemplo explica cómo los agentes locales de Valencia han sufrido un empeoramiento de sus equipos por un incremento "electoralista" de la plantilla.

Los defectos llaman la atención cuando sumamos la inversión: 442 millones desde 2003

El porcentaje de novatos sin plaza en propiedad, es decir, interinos, se ha triplicado desde el pasado junio, cuando se convocaron las últimas oposiciones. De tres interinos por cada 100 han pasado a 10. En total, cerca de 100 agentes, según Miguel Domínguez, concejal de Seguridad.

El grupo municipal socialista denunció ayer que ese aumento de plantilla no se ha traducido en eficacia. El concejal, José Luis Ábalos, acusó al Ayuntamiento de carecer de un plan de distribución policial y de un sistema informático "operativo". Ambas reivindicaciones fueron confirmadas por el sindicato. El edil habló de calles repletas de agentes a cambio de barrios casi desiertos. "Hay días que ni siquiera sabemos con qué fuerzas contamos", explica Santos. El sindicato demanda que el sistema informático sea cambiado para que en todo momento se sepa dónde está cada policía. "Ni siquiera sabemos quién libra cada día", ejemplifica Santos.

El sistema informático "hace aguas por todos los lados", critica. La falta de tecnología policial ha dado lugar a situaciones impensables. El pequeño y único vehículo que controla el buen uso del carril Bus en la ciudad no traslada las denuncias automáticamente a cada comisaría. El sistema no es compatible. Los agentes pasan a mano cada multa. La precariedad informática provoca otros defectos más graves. Muchos conductores han conseguido mantener puntos perdidos de su carné de conducir gracias a la incompatibilidad de los ordenadores policiales y municipales.

Domínguez utiliza la estadística histórica en defensa de su gestión. En 1991 había 900 policías. Hoy hay cerca de 1.700, presumió el concejal. Otra cosa son los resultados. Según datos de los socialistas, la tasa de criminalidad está en los mismos niveles que en 1999.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de marzo de 2007