Necrológica:
Perfil
Texto con interpretación sobre una persona, que incluye declaraciones

Eric von Schmidt, impulsor del 'folk revival'

Fue maestro y referente de Bob Dylan y de Joan Báez

Estaba llamado a ser un gran dibujante. Hijo y nieto de muy reputados ilustradores (su padre, Harold, era una firma casi diaria en el Saturday Evening Post), Eric manejaba el lápiz con destreza, pero no siguió la tradición familiar. Se conocía de memoria la discoteca de sus padres, en la que no faltaban Duke Ellington, Burl Ives, Hoagy Carmichael y hasta Andrés Segovia. Su vida cambió la tarde que escuchó a Leadbelly cantando Good night Irene en la emisora WNYC. Andaba encariñado por entonces de una compañera de clase llamada Irene, y se dijo: "Muchacho, tienes que aprenderte esa canción".

No paró hasta que su padre le compró una guitarra Gibson, que aprendió a tocar de forma autodidacta. También el banjo, una habilidad que le reportó buenas propinas en los parques de Italia, donde residió en los años 50 gracias a una beca de la Escuela de Arte.

Al regresar a Harvard, su voz y su guitarra se convirtieron en banda sonora cotidiana de las cafeterías. En el departamento de Folclore de la Biblioteca del Congresoí desempolvó docenas de melodías que los universitarios de la época descubrían, embobados, en locales como el Club 47. Despuntaba así el llamado folk revival, con Richard Fariña o Joan Baez entre aquella bisoña audiencia.

Era imposible que su nombre pasara inadvertido para el joven Bob Dylan, insaciable rastreador de fuentes folclóricas en el Village neoyorquino. Bob asimiló de su cancionero piezas como He was a friend of mine, Wasn't that a mighty storm (sobre el huracán que destrozó Gavelston en 1900) o Baby, let me lay it on you, que el de Minnesota inmortalizó en su primer disco (1962) como Baby, let me follow you down.

Un año más tarde, Eric debutaba en Prestige Records con un trabajo seminal, The folk blues of Eric von Schmidt, y emprendió una oscura aventura londinense junto a Fariña y un misterioso armonicista apodado Blind Boy Grunt (El Chico Ciego y Gruñón). Era el propio Dylan, claro. Bob se retrató con un ejemplar de The folk blues... en su decisivo Bringing it all back home (1965), y a lo largo de los años siguió testimoniando su admiración por von Schmift. En 1969prologó Who knocked the brains out of the sky, excéntrico delirio de folk psicodélico, con un ardoroso artículo en el que proclamaba: "El nombre mismo de Eric se ha convertido en una contraseña".

Eric gozó de gran popularidad con algún tema original (en particular, Joshua gone Barbados) y con sus dibujos para las portadas de Joan Baez, Odetta o John Renbourn. Joshua... fue recreada en una de las sesiones de Dylan con The Band y, aunque hasta la fecha no conoce edición oficial, trascendió en el bootleg (disco no autorizado) The genuine Basement tapes - Vol. 5.

El influjo de Eric declinó a partir de los años 70, aunque grabó un disco no publicado porque querbró la u discográfica Philo. En 1995 registró Baby, let me lay it on you, su primera grabación en 18 años. Ese mismo título le había servido en 1979 para un libro de memorias sobre el folk en Boston y Cambridge, escrito con el productor y folclorista Jim Rooney.

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