Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El beneficio del consorcio EADS cae un 94% lastrado por los problemas de Airbus

Los retrasos del A-380 y la depreciación del dólar rebajan la ganancia neta a 99 millones

Las dificultades del fabricante europeo de aviones comerciales Airbus en 2006 han provocado que su casa matriz, el consorcio aeronáutico y de defensa EADS, haya reducido sus beneficios un 94% durante el último ejercicio. De los 1.676 millones de euros obtenidos en 2005, ha pasado a 99 millones. Sin embargo, los ingresos se han incrementado un 15%, hasta los 39.400 millones. Pero los retrasos del A-380, las dificultades en el lanzamiento del A-350, las inversiones en el A-400M y la creciente pérdida de valor del dólar frente al euro han convertido a la joya de EADS en un lastre.

A pesar de haber tenido unos ingresos superiores, 25.190 millones frente a 22.179 del ejercicio anterior, Airbus ha registrado unas pérdidas de 572 millones frente a los 2.307 millones de beneficios de 2005. Respecto a este año, prevén un EBIT (beneficio antes de intereses e impuestos) de unos 1.000 millones, a pesar de haber concentrado en este ejercicio los costes fundamentales del plan de ajuste Power8, unos 680 millones, para hacer frente a la reducción de 10.000 empleos (4.300 en Francia, 3.700 en Alemania, 1.600 en Reino Unido y 400 en España).

En la rueda de prensa celebrada ayer en Múnich, los dos consejeros delegados de EADS, el francés Louis Gallois y el alemán Thomas Enders (que se permitió bromear con los problemas del cableado de los micrófonos en clara alusión a los del A-380), hicieron hincapié en que, a pesar de ser "el año más complicado de la historia de EADS", según el responsable financiero, Hans Peter Ring, fue récord en pedidos y se incrementaron considerablemente los ingresos de todas las divisiones del grupo.

Según Gallois, en Airbus se registrará de nuevo este año una "pérdida sustancial" por los costes del Power8, los retrasos del A-380, el lanzamiento del A-350, las inversiones en I+D y el empeoramiento previsto del tipo de cambio con el dólar.

Récord en defensa

En cuanto al resto de las actividades del grupo, sobre todo las de helicópteros, defensa y espacio, están convencidos de que neutralizarán de nuevo los malos resultados de Airbus con aportaciones sustanciosas a su cuenta de resultados. En defensa se han superado por primera vez los 10.000 millones de euros de ingresos. Asimismo, ambos consejeros delegados están de acuerdo en potenciar los ingresos de las actividades de servicios.

No mostraron tampoco diferencias a la hora de abordar los problemas más candentes a los que se enfrentan en la actualidad. Respecto a la presión política, Louis Gallois entiende la preocupación de los Gobiernos implicados: Francia, Alemania, Reino Unido y España, por asegurar el futuro del grupo y por tratarse de una industria estratégica. "El Gobierno de EE UU también observa detenidamente a los ejecutivos de Boeing", señala, para añadir que "esos intereses no deben convertirse en interferencias en la gestión de la compañía". Pero la campaña electoral francesa, en la que la situación de Airbus se ha convertido en uno de sus principales caballos de batalla, no ayuda precisamente a los deseos de Gallois. "Tenemos que tomar decisiones y afrontar retos importantes y queremos hacerlo sin las presiones que nos llegan a diario desde los medios de comunicación".

Sobre una posible ampliación de capital para sanear las arcas y hacer frente sobre todo a los gastos de desarrollo y lanzamiento del A-350, el responsable financiero, Ring, insistía una vez más en que no hay una decisión tomada. Ayer, en la reunión de la directiva

se abordaron 13 puntos pero no ése "porque no estaba en la agenda". Ring reconoció que era cuestión de tiempo pero sin "ninguna urgencia". "No estamos en bancarrota".

Por su parte, Enders comentó que desde el origen de la compañía estaba previsto un reparto equitativo de inversores. "No es ningún secreto que estamos abiertos a inversores tanto industriales como financieros", insiste Enders, para el que en el futuro esta participación que ahora se sitúa en torno al 40% podría superar incluso el 50%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de marzo de 2007