El museo Darder de Banyoles cambia de nombre y estrena director

El museo Darder de Banyoles está a punto de renacer y lo hará con un nuevo nombre.

Museu Darder. Espai d'Interpretació de l'Estany es la nueva denominación del centro, que prevé inaugurarse el próximo mes de abril. El cambio de nombre del museo es un reflejo del nuevo discurso que adoptará el equipamiento, "más centrado en la interpretación y explicación de la cuenca lacustre del lago de Banyoles que en la antigua colección de historia natural legada por Francesc Darder", según el concejal de cultura Joan Julià.

El nuevo museo también estrena director, un cargo que hasta la fecha no existía y cuya creación pretende profesionalizar la etapa que ahora comienza. Lluís Figueras, nacido en Banyoles en 1971 y procedente del Institut de Cultura de Barcelona, donde ha trabajado como técnico de la oficina de nuevos proyectos, será el encargado de dirigir el renovado Darder. La conservadora del museo, Georgina Gratacós, bajo cuya gestión estalló la polémica del guerrero disecado más conocido como el Negro de Banyoles, continuará ejerciendo el mismo cargo. Lluís Figueras también dirigirá el Museo Arqueológico Comarcal, ya que tendrá el cargo global de director de museos de Banyoles.

Cerrado desde finales de 2002 para acometer una profunda renovación, el nuevo Darder ha renovado su discurso museológico con un doble reto: mostrar al visitante cómo era un museo de ciencias naturales del siglo XIX y destacar la singularidad de la cuenca lacustre de Banyoles.

Los más nostálgicos tendrán que conformarse con la exposición de la planta subterránea del nuevo edificio que, revisada y reinterpretada, acogerá la vieja colección Darder de Historia Natural. En la planta baja también se hará referencia a la controvertida historia del bosquimano disecado que se exhibía en una vitrina del antiguo museo hasta su retirada en marzo de 1997.

Pero sin duda, el gran eje que moverá el nuevo Darder es el patrimonio natural de la comarca del Pla de l'Estany y en especial, del lago de Banyoles. Así, toda la planta piso del renovado museo se ha habilitado como espacio de interpretación para dar a conocer al visitante la ecología del lago, su funcionamiento y riqueza de formas de vida, así como su fragilidad y necesidad de preservación.

El nuevo Darder pretende renacer como un museo moderno y adaptado a las nuevas tecnologías, como la guía turística que los visitantes podrán descargarse a su móvil con información sobre itinerarios de interés natural o cultural por la ciudad del lago.

El coste de la renovación del museo asciende a 1.539,59 euros, financiados íntegramente a través del 1% cultural, mientras que el proyecto de musealización ha costado 835.200 euros, financiados por la Generalitat, la Diputación de Girona y el Ayuntamiento de Banyoles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 27 de febrero de 2007.