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Las diferencias entre los socios del gobierno de Jerez amenazan la llegada de Ikea

Pacheco votará en contra de la recalificación que propone la alcaldesa

La bronca política entre los socios del gobierno de Jerez (PSOE-PSA) ha llegado a su punto crítico. La falta de diálogo y el enfrentamiento entre la alcaldesa de Jerez, la socialista Pilar Sánchez, y el primer teniente de alcalde, Pedro Pacheco, ponen en riesgo una inversión de 350 millones de euros de Ikea, que pretende abrir en Jerez a principios de 2009. Pacheco ha anunciado que hoy votará en contra de la recalificación de los terrenos de la multinacional porque la Junta no lo avala. Por su parte, Sánchez lo niega y acusa a su socio de espantar la inversión.

En el pleno municipal de esta mañana se aborda la recalificación de más de 500.000 metros cuadrados de suelo en los que se levantará el proyecto de la firma sueca del mueble. La alcaldesa ha incluido en el orden del día de la sesión la modificación puntual del actual PGOU, paso imprescindible para que comiencen las esperadas obras, pero, salvo un cambio de última hora, el PSOE no contará con el apoyo de su socio de gobierno.

El líder del PSA, Pedro Pacheco, afirmó ayer que no va a votar a favor de una modificación provisional de suelo que "está afectada" por un informe de Incidencia Territorial emitido por la Consejería de Obras Públicas. "Mientras que la Junta de Andalucía no nos diga si o no, no podemos dar ningún paso porque soy responsable y aplico la ley", sentenció Pacheco.

El mencionado informe, en su sexta página, recoge que "no se entiende la eliminación del Sistema General de Espacios Libres que contiene el planeamiento vigente en esta zona (la seleccionada para Ikea), en la que se propone la ubicación de un centro comercial". Hace más de un mes que el Ayuntamiento recibió este escrito, contra el que el área de Urbanismo, que dirige el propio Pacheco, presentó varias alegaciones que, según afirma, "aún no han tenido respuesta".

Poco después de estas declaraciones, la regidora socialista acusaba a su socio Pacheco de "orquestar una ceremonia de la confusión". "Con la inversión más importante y estable de Jerez no se juega", advertía. "No voy a dar marcha atrás y la recalificación irá al pleno porque cuenta con todos los informes favorables, sin excepción", espetaba. Sánchez subrayó que el Ayuntamiento lleva un año trabajando para conseguir que el expediente que ahora se presenta esté "completo e impecable". "La operación tiene el informe sectorial de la Agencia del Agua, de Cultura, de Obras Públicas, de Medio Ambiente y hasta de la GMU", aseguró.

La regidora matizó que hubo "una rectificación posterior" de la Consejería de Obras Públicas tras las dudas que planteaba el informe de Incidencia Territorial. Una rectificación que dicen no haber visto ni el PSA ni los partidos de la oposición y que la alcaldesa ayer prefirió no mostrar a la prensa hasta la celebración del pleno de esta mañana.

Pacheco admite que hubo un escrito aclaratorio de la delegación provincial de la Consejería, pero afirma que la Delegación de Cádiz no es la competente en las modificaciones de terrenos, por lo que insiste en que el Ayuntamiento debe esperar una confirmación oficial desde la Consejería en Sevilla, tal y como requirió por escrito el pasado jueves.

Tampoco ha despejado las dudas la consejera de Obras Públicas, Concepción Gutiérrez, quien en la tarde de ayer se remitió a la existencia de "un informe técnico", del que no especificó su contenido.

Así las cosas, la alcaldesa señala que no se planteará las consecuencias de esta nueva crisis hasta ver la actuación de su socio en el pleno de hoy. En cualquier caso, deja claro que "nadie entendería que Ikea y 400 puestos de trabajo se vayan de Jerez por intereses partidistas". Un argumento que Pacheco califica de "demagógico".

"Esto no dificulta ninguna inversión ni pone en peligro ningún puesto de trabajo, a menos que se imponga la fácil demagogia barata en el lenguaje artificial y político porque las previsiones de Ikea contemplan iniciar las obras en 2008 o más", apostilló el edil.

Los votos favorables del PP también servirían para que la recalificación viera la luz, pero los populares ya han pedido que se retire la recalificación del orden del día por las "lagunas" que detectan en el proyecto.

Los responsables de Ikea, que ya han tenido más de un quebradero de cabeza con el proyecto de Jerez dice sentirse "hartos" por este asunto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de febrero de 2007