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MIRADOR

O todo o nada

El nuevo presidente de RTVE, Luis Fernández, se ha hecho un flaco favor a sí mismo con la decisión de suspender la emisión de la entrevista de Jesús Quintero con José María García. El gesto de autorizar únicamente los dos minutos en los que el periodista deportivo cuestiona la neutralidad de Fernández por haber trabajado anteriormente en el Grupo PRISA, para hacer ver así que la decisión no estaba ligada con la crítica hacia él, no logra tapar el sabor de censura que rezuma el incidente. O todo o nada, pero no esa extraña sensación que tuvo el telespectador de ver el fondo negro en la pantalla mientras un mensaje indicaba que RTVE había decidido no emitir la entrevista porque contenía insultos y descalificaciones a políticos, empresarios y periodistas.

Nadie le quita a la dirección de la televisión pública o cualquier otra el derecho a no emitir un programa si lo considera insultante, pero resulta bastante torpe que se diera publicidad previa de la emisión de El loco de la colina de esta semana con García como invitado. Además, si RTVE era consciente de las dificultades que podría acarrear la presencia en el programa de Quintero del siempre polémico periodista radiofónico, ¿por qué lo invitó?

Al final, quien ha quedado como gran triunfador no es otro que García, que sabe que su perorata ha quedado reflejada en los medios y que puede ser vista por Internet. "Una prueba de libertad es que esto salga", le dijo a Quintero como si presagiara lo que iba a ocurrir. Parece hasta lógico que el famoso reportero haya demandado a RTVE por atentar contra su honor. ¿No hubiera sido mejor emitir el programa y dejar a los insultados la libertad de interponer una querella como lo ha hecho Florentino Pérez?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de febrero de 2007