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Tres diputados salvadoreños mueren asesinados en Guatemala

Uno de los fallecidos es hijo del fundador del partido gobernante

Los cadáveres calcinados de tres diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano y de su chófer fueron hallados ayer en Guatemala, adonde habían llegado para participar en la sesión plenaria de ese foro regional. Los legisladores eran dirigentes de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que gobierna El Salvador. Entre ellos está Eduardo D'Abuisson, hijo del fundador del partido, Roberto D'Abuisson.

Los asesinados -junto a D'Abuisson murieron José Ramón González Rivas y William Pichinte- habían llegado a Guatemala el lunes por la mañana en una comitiva de diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano. Los vehículos fueron escoltados por la policía guatemalteca desde la frontera hasta la capital, como suele ser habitual debido a los continuos asaltos que se producen en las carreteras guatemaltecas.

Las versiones difieren sobre el momento de la desaparición. Según unos legisladores, el vehículo de las víctimas se separó de la caravana oficial de manera inexplicable antes del mediodía. Según otras versiones, los diputados llegaron hasta su hotel, donde renunciaron a su custodia. Después no se supo más ellos, por lo que sus compañeros dieron la voz de alarma.

La primera noticia de lo ocurrido se produjo cerca de las ocho de la tarde del lunes, cuando vecinos de la aldea El Jocotillo (a unos 36 kilómetros al oeste de la ciudad, en la carretera que conduce a El Salvador) informaron del hallazgo de un automóvil con cuatro cadáveres. El número de la matrícula salvadoreña y las características del vehículo, un todoterreno de fabricación japonesa, facilitaron su identificación. Dos de los cuerpos, calcinados, estaban en el interior del todoterreno. Los otros dos se encontraban tirados junto al coche. La policía encontró casquillos de balas del calibre utilizado por los fusiles de asalto AK-47.

Al filo de la medianoche local, el ministro guatemalteco del Interior, Carlos Vielmann, llegó al lugar de los hechos, acompañado por el jefe de la policía salvadoreña, Rodrigo Ávila. "Hemos formado un equipo conjunto de investigación para que realice la bitácora de todos los movimientos de los diputados salvadoreños en el país, para determinar qué fue lo que ocurrió", dijo Vielmann visiblemente nervioso. "Todo parece indicar que se trata de un hecho planificado".

El diputado D'Abuisson, de 32 años, era el hijo menor del ya fallecido ex comandante Roberto D'Abuisson, que fue relacionado con los escuadrones de la muerte al comienzo de la guerra civil salvadoreña (1980-1992). Algunos testimonios lo señalaron como el autor intelectual del asesinato del arzobispo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero en 1980. D'Abuisson fue uno de los fundadores del partido Arena. Precisamente ayer se celebraba el 15 aniversario de la muerte del ex militar, víctima de un cáncer, hecho que reforzaría la hipótesis del móvil político.

Visiblemente consternado, el presidente de El Salvador, Elías Antonio Saca, consideró que por la "premeditación, saña y alevosía" con las que fueron asesinados los parlamentarios, se podía afirmar que se trata de un "mensaje" contra su partido y el Gobierno "por defender la libertad". No obstante, el mandatario señaló que "hay que esperar las investigaciones" y no quiso señalar a ningún sector político. "Llegaremos hasta las últimas circunstancias, y no cederemos al chantaje", añadió. El Gobierno salvadoreño ha decretado tres días de duelo nacional y el Parlamento llevó a cabo ayer una sesión extraordinaria para condenar la matanza.

El presidente guatemalteco, Óscar Berger, calificó de "viles" los asesinatos y aseguró que su Gobierno está comprometido con el esclarecimiento de este crimen. Berger dijo que mantiene una estrecha comunicación con su homólogo salvadoreño, a quien le ha ofrecido todo su apoyo para las investigaciones. "Estamos haciendo los esfuerzos necesarios para descubrir la trama de este asesinato muy premeditado", aseguró el mandatario guatemalteco. Berger dijo que se están investigando todas las hipótesis, y que no se descarta la implicación de ciudadanos salvadoreños.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de febrero de 2007