Cartas al director
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Insultos indebidos

Las brutales e injuriosas descalificaciones con que los medios de comunicación y los políticos de la derecha han saludado el anuncio del nombramiento del fiscal Mariano Fernández Bermejo como ministro de Justicia ponen de manifiesto la terrible lucha que por alcanzar el poder mantiene la derecha contra las instituciones de este país. Instituciones estas que existen merced al sacrificio de tantos y tantos españoles que dieron su vida o la echaron a perder en la cárcel en defensa de las libertades y la dignidad de los hombres libres.

Estas descalificaciones y el modo en que se realizan son la muestra más evidente de la incapacidad de estos políticos para dirigir un país como España, tan distinto y tan poco merecedor del estilo que demuestran. Pero lo más duro de soportar, para los que conocemos a Mariano Fernández Bermejo, es la gran injusticia que se comete con un hombre digno, de profundas convicciones morales y políticas, que ha ejercido como fiscal la defensa de los derechos tal y como dice el artículo 124 de la Constitución, especialmente de los más desfavorecidos.

Porque ¿qué pensarán los padres, extranjeros sin papeles, de los niños que tuvieron acceso al sistema sanitario español en pie de igualdad con los niños españoles de estos insultos? O ¿qué pensarán las mujeres embarazadas a las que se negaba, por no tener papeles, los derechos a la asistencia sanitaria de estos políticos que le insultan? ¿O los familiares de aquel trabajador cuyo derecho a la justicia defendió este fiscal en Canarias frente a su torturador? ¿Qué pensarán de los insultos y las descalificaciones gratuitas e ignorantes que hacen al fiscal que dirigía la institución que luchó por sus derechos? Y ¿qué podemos hacer para desenmascarar a los mentirosos y a los indignos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de febrero de 2007.

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