Reportaje:

Un museo en el banco

El Santander abre una muestra de arte en su Ciudad Financiera en Boadilla

Es un miércoles lluvioso. Abre al público la exposición Sobre la historia, en la Ciudad Financiera del Santander Central Hispano (SCH). La primera visita guiada, a la que se accede previa llamada telefónica, está poco concurrida. Se han apuntado seis personas, de las que se presentan cuatro. En la sede del SCH del paseo de la Castellana todos enseñan el carné y reciben una pegatina que deberán exhibir durante el recorrido. Suben al autobús de 50 plazas. Una acompañante de la empresa anuncia que estarán de vuelta aproximadamente en una hora, que al final son casi tres.

A las diez en punto parten hacia la Ciudad Financiera del SCH en Boadilla del Monte, a 16 kilómetros de Madrid (por la M-40 y la M-501). La lluvia y el tráfico retrasan la llegada más de media hora. En las instalaciones, sobre una superficie de 170 hectáreas, trabajan 6.500 empleados del banco y otras 1.500 personas dedicadas al mantenimiento del complejo.

La entidad fleta autobuses para trasladar a los visitantes a la sede

Sin bajar del vehículo, el grupo pasa el primer control. Se sube una nueva guía. Rebasada la puerta de entrada, todo parece gigantesco. Desde la ventana, la acompañante muestra el gimnasio, el campo de golf, los restaurantes, los olivos centenarios que adornan el camino... La guardería, con capacidad para 400 niños, es "la más grande de España", asegura.

El grupo baja del autobús en el edificio Pereda. El nombre recuerda al escritor cántabro y al paseo ubicado en la ciudad de Santander donde se encuentra la sede central del banco. A la entrada, un nuevo control, esta vez un escáner para los bolsos. Ha pasado casi una hora cuando comienza la ruta por la sala de arte. Una nueva guía explicará la exposición temporal de 11 autores, que incluye 66 obras. La primera visita es reducida, pero la sala tiene capacidad para 300 personas, a las que pueden atender 12 guías licenciados en Historia del Arte. Cuatro de los autores invitados -Günther Förg, Cristina Iglesias, Malcolm Le Grice y Craigie Hosrfield- presentan proyectos específicos para la exposición que, "en principio", permanecerá abierta hasta junio, según una portavoz. "Todos son artistas vivos; ahora tienen entre 60 y 70 años", explica la guía. Y advierte: "Es arte contemporáneo; espero que les guste". Los visitantes se paran en la primera sala ante las fotografías de Förg, imágenes de casi tres metros de alto de edificios.

Dos habitaciones más adelante suena un gong. Es la propuesta de Rodney Graham, un vídeo en el que aparece el artista de espaldas tirando patatas al gong. "No tiene mucha puntería", observa un visitante. Las fotografías de Craigie Horsfield tienen un aire familiar porque los escenarios están en Madrid. Los espectadores se paran frente a una imagen tomada en la calle de Preciados, en la que un chico consuela a una joven triste. "¿Se imagina", comenta una visitante a otro, "que viene la chica y se ve en la foto?".

Una llamada para una cita

Para visitar de lunes a viernes la exposición Sobre la historia hay que empezar con una llamada telefónica. El servicio de inscripción funciona de diez de la mañana a dos de la tarde en el 902 02 70 50. Un operador toma nota de los apellidos, el nombre y el DNI y pide un teléfono de contacto. Una vez superado ese trámite, los visitantes deben presentarse el día de la visita a las 9.40 en la puerta de la sede del Banco Santander en el 24 del Paseo de la Castellana, y recoger una tarjeta. Un autobús parte a las diez de la mañana a Boadilla del Monte. El viaje y la visita son gratuitos.

El itinerario incluye un recorrido por las instalaciones de la ciudad financiera sin bajar del autobús. Pueden concertar cita tanto particulares como grupos. Un guía conduce la visita a la exposición de arte contemporáneo, con obras de artistas como Craigie Horsfield, Bill Viola o Rodney Graham.

Para acudir durante el fin de semana, hay que llamar al mismo teléfono y el horario de apertura también es de diez de la mañana a dos de la tarde. Pero la visita en sábados y domingos no incluye ni transporte ni recorrido por las instalaciones. Si el visitante accede con su coche, debe facilitar además la matrícula y el modelo.

La organización no dispone aún de datos del número de reservas para los primeros días de la muestra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 08 de febrero de 2007.

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