Entrevista:ALEJANDRO JARA | Director adjunto de la Organización Mundial de Comercio

"Hay que ayudar a los pobres a aprovechar la apertura comercial"

Alejandro Jara (Santiago de Chile, 1949) conoce de primera mano las intensas conversaciones que permitieron anunciar al máximo responsable de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, que la última ronda de negociaciones para impulsar el comercio internacional, la Ronda de Doha, se había "descongelado" en Davos tras medio año de suspensión. Jara, uno de los cuatro directores adjuntos de Lamy, analizó el martes la situación en un acto organizado en Madrid por el Instituto de Empresa.

Pregunta. ¿Qué ha pasado en los últimos meses para que 26 ministros acordaran en Davos reactivar la Ronda de Doha?

Respuesta. Desde la suspensión hasta ahora, se han abierto espacios para contactos bilaterales muy discretos entre los Gobiernos. Ahí se han hablado de problemas concretos, sobre la liberalización de productos y servicios concretos. Ha habido más sinceridad y transparencia en las negociaciones sobre los impactos que tendría en cada caso el recorte de aranceles o subsidios. En la medida en que ese proceso ha generado confianza, facilita la negociación aunque involucra hasta ahora a unos pocos.

"La Política Agraria Común es un tema abierto, pero creo que Europa está haciendo una reforma muy profunda y va a seguir haciéndola"
"La liberalización implica más competencia. En todo ajuste unos ganan y otros pierden; cuanto más abierta es la economía, más suave es el ajuste"

P. ¿Será posible un acuerdo este año, como pide Lamy?

R. Ahora hay también más claridad en términos de los calendarios políticos. El primero que se tiene que resolver es el de Estados Unidos, ya que el Ejecutivo tiene que renovar la autoridad para hacer tratados comerciales.

P. Se ha hablado también de que la forma de negociar será distinta, ¿puede explicarlo?

R. Se trata de dejar de negociar en abstracto sin saber el impacto que tendría cada medida en cada producto. Lo que ha habido con este proceso de gestiones bilaterales, es que los países han señalado en qué productos podrían tener un problema, de qué dimensión..., han empezado a discutir cosas concretas. Por ponerlo de otra forma, consiste en negociar la excepción.

P. Y la información que aportan los países, ¿se ajusta a la realidad?

R. Eso son cosas que se confiesan entre ellos y si nos las confiesan a nosotros, somos como médicos, no podemos contarlo.

P. La Ronda encallo en su tramo final porque EE UU y la UE se acusaban mutuamente de no reducir lo suficiente los subsidios a las exportaciones agrícolas. ¿Qué han hecho en estos meses?

R. La reforma de la Política Agraria Común es un tema abierto, pero creo que Europa está haciendo una reforma muy profunda, y la va a seguir haciendo. La pregunta que tienen que hacerse es si todo lo que van a hacer va a tener una contrapartida%, de modo que le puedan decir a sus agricultores que pueden competir en igualdad.

P. Los países tienen serias dificultades en convencer a sus agricultores del recorte de ayudas.

R. El tema no es sólo eliminar los subsidios, sino también el tipo de instrumentos que se usan para apoyar la producción. Si uso subvenciones para mejorar la semilla o mejorar la tecnología, es distinto que decirle yo voy a compensarle a usted no importa la cantidad que produzca, no importa la diferencia que haya entre este precio y el del mercado exterior. El primer tipo de subsidios tiene distorsiones muy pequeñas, si es que las tiene, y en el otro caso son muy fuertes. La cosa no es blanco y negro, sino como hacerlo.

P. La apertura comercial garantiza crecimiento pero, ¿implica desarrollo en los países más pobres?

R. La liberalización implica más competencia. En todo ajuste, unos ganan y otros pierden, pero cuanto más abierta es la economía, más suave es el ajuste. Se trata de apoyar esos procesos con políticas de redes de seguridad social, políticas tributarias, etc. Pero lo que sí es cierto es que no importa cuánto se abran los mercados exteriores, la capacidad de muchos países para aprovechar esas oportunidades es muy limitada, porque no tienen la infraestructura, la gente formada, la tecnología... Lo que hay que hacer ante eso es darle mucho más coherencia y eficacia a la asistencia técnica bilateral o mediante organismos internacionales. De modo que esa ayuda al desarrollo esté orientada a permitir que los países más pobres aprovechen las oportunidades del comercio, la apertura comercial del mundo.

P. ¿Cómo va el arbitraje del conflicto entre Airbus y Boeing por las ayudas públicas?

R. Se han creado paneles de expertos, pero está todo en una fase muy preliminar.

P. ¿Y las negociaciones para la incorporación de Rusia a la OMC?

R. El acuerdo con EE UU es bueno, es necesario, pero no suficiente. Rusia tiene ahora una mejor posición para entrar en la recta final de la negociación.

P. ¿Cómo evalúa el comportamiento de China, cinco años después de entrar en la OMC?

R. Todo el mundo parece muy contento con que la economía china haya crecido tanto y también lo hagan sus importaciones, con aumentos que en algún año han llegado al 40%. Eso hace muy feliz a productores de materias primas en América Latina y África. China no ha hecho todo lo que tiene que hacer, pero lo que han hecho en tan poco tiempo es un paso muy grande, muy importante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 04 de febrero de 2007.

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