Inyección para entidades religiosas

Las subvenciones públicas para los cursos de formación permanente de docentes, en forma de ayudas directas a los centros educativos de primaria y secundaria, a las asesorías y sedes de la red de Cefire, las entidades sin ánimo de lucro y centros municipales e, incluso, la modalidad de ayudas individuales reflejan la disparidad de criterios del Gobierno valenciano del PP a la hora de repartir el dinero. Y constatan, simplemente revisando las últimas resoluciones de la Dirección General de Enseñanza para este año publicadas en el DGV, que la balanza se inclina hacia centros y entidades privadas en detrimento de los públicos, con diferencias notables.

Así, "la relación de ayudas definitivas a los proyectos de formación en centros públicos seleccionados" por esta dirección en base a la convocatoria del 5 de abril de 2006 fijan entre un mínimo de 309 euros y un máximo de 600 las subvenciones a colegios e institutos. Mientras, las mismas ayudas para colegios e institutos privados -la mayoría religiosos- publicada en el DGV el 25 de octubre en base a la orden de convocatoria de ayudas del 6 de abril de 2006, contemplan un significativo incremento, que sitúa la subvención media de entre 700 y 830 euros. Las entidades privadas por su parte, como la mencionada Fundación San Vicente Ferrer, tienen ayudas superiores a 890 euros, que supera a las otorgadas a entidades sindicales dedicadas a esta formación.

Con todo, el impulso a las ayudas "individuales" para proyectos de formación supera la dotación fijada para los centros docentes, tanto en volumen de "seleccionados" -un total de 944 funcionarios- como en el monto económico -más del 50% de las ayudas oscilan son de entre 1.105 euros y 1.440-, según la resolución del 4 de diciembre firmada por el director de Enseñanza, Josep Vicent Felip.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 04 de febrero de 2007.

Lo más visto en...

Top 50