Crítica:Crítica
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América sueña

El sueño americano es un concepto basado en la igualdad que viene a decir que toda persona (sin excepción) puede convertirse en un ciudadano rico. Lo único que se necesita es esfuerzo y trabajo. Quizá también renuncia. Pero las oportunidades están ahí, a la vuelta de la esquina del sufrimiento. En busca de la felicidad, éxito sorpresa de la temporada en Estados Unidos, se zambulle en tal concepto y enmarca su historia en los años ochenta, entre el boom de los brokers y la presidencia de Ronald Reagan, alrededor de un hombre al borde de la indigencia que, ya se sabe, llegó a tocar el cielo del triunfo gracias a su perseverancia.

En principio, las películas que comienzan con la leyenda "basada en una historia real" son de temer. Parece como si estuvieran pidiendo perdón de antemano por la poca verosimilitud de los acontecimientos posteriores. A En busca de la felicidad hay que añadirle un segundo dato temible: es una película del subgénero "adulto en dificultades con niño al que cuidar".

EN BUSCA DE LA FELICIDAD

Dirección: Gabriele Muccino. Intérpretes: Will Smith, Jaden Smith, Thandie Newton, James Karen. Género: drama. EE UU, 2006. Duración: 117 minutos.

Sin embargo, con una historia de telefilme de azúcar y lágrimas, el italiano Gabriele Muccino ha confeccionado una agradable cinta para el gran público, quizá no demasiado trascendente, pero sí dotada de un toque de sensibilidad que sólo en contadas ocasiones se desmadra. Quizá consciente de tal peligro, Muccino huye de la sencillez en la puesta en escena y añade a su obra una serie de elementos formales con los que escapar del calificativo de televisiva. A saber: una fotografía de grano más bien áspero, y una cámara tan ágil como elegante en las secuencias de interior (sobre todo en las discusiones matrimoniales), cercana al cine social europeo aunque sin llegar al extremo de otra película con niño alejada de las convenciones: Gloria, de John Cassavetes, maestro de la cámara al hombro, de la inmediatez y de la improvisación.

Con una música algo melosa de Andrea Guerra (pretendidamente emuladora del Ennio Morricone de Cinema Paradiso), En busca de la felicidad se ve con agrado siempre que no se cuestionen algunos detalles narrativos, caso del unidireccional personaje sin aristas de la esposa, o del ambiente que reina en los albergues para pobres donde pernocta el protagonista (Will Smith, también productor y nominado al Oscar con un papel escogido muy a conciencia). Muccino, director de la bonita aunque un tanto blanda El último beso (2001), ha aterrizado en Hollywood con una historia para soñadores. Él ya ha cumplido su particular fantasía americana: 150 millones de dólares de recaudación y subiendo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de febrero de 2007.

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