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España es ya la séptima economía mundial, según el Banco de España

Fernández Ordóñez reclama al Gobierno "más liberalizaciones"

Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia e Italia. Ésas son las seis grandes potencias económicas entre los países industrializados. El séptimo lugar lo ocupa España, que con el crecimiento acumulado en las dos últimas décadas -desde la entrada en la vieja Comunidad Europea en 1986- ha superado en la clasificación a Canadá, según los datos que divulgó ayer el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

El PIB español rozó en 2006 el billón de euros con un crecimiento del 3,8%, "que supera al de los siete mayores países industrializados", explicó. Y, a renglón seguido, citó las principales debilidades que arrastra la economía: el diferencial de inflación con la UE y, sobre todo, el déficit exterior, el segundo mayor del mundo.

Fernández Ordóñez aseguró en el Círculo de Economía -el principal foro empresarial y académico catalán- que la tasa de crecimiento del PIB español "está por encima de nuestro potencial", por el efecto del mercado bursátil y el alza de precios del mercado inmobiliario. "El endeudamiento debería reducir su ritmo -en realidad, el crédito hipotecario ya se está suavizando-, porque es el reflejo del elevado déficit exterior", dijo el gobernador a lo largo de un discurso con un título explícito: El mayor riesgo: la autocomplacencia.

El gobernador conminó al Ejecutivo, del que formó parte hasta hace menos de un año, a "cumplir" el anunciado Plan Nacional de Reformas, y criticó el retraso en su aplicación a sectores como la energía. En general, reclamó "más liberalizaciones" y aseguró que la agenda pendiente en ese terreno "es importante". Y no sólo en reformas de sectores empresariales. "Si no hay cambios en el sistema de Seguridad Social, el crecimiento de la economía española se verá seriamente afectado", alertó.

También tuvo palabras para las cajas de ahorros. Ante la crítica por falta de competencia vertida desde Bruselas, defendió "determinados esquemas de cooperación" entre las entidades de ahorros e incluso su salida al exterior en algunos casos, "siempre que la mayor toma de riesgos vaya acompañada de una mayor disciplina de mercado" dijo en alusión a La Caixa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de febrero de 2007