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Borrell asegura en su despedida que el mercado "no crea seguridad"

Josep Borrell se despidió ayer de la presidencia del Parlamento Europeo con un discurso eminentemente político en el que expresó en un lenguaje directo sus principales inquietudes sobre el futuro de la UE. Borrell advirtió de que "el mercado no crea seguridad para los ciudadanos" y señaló el riesgo de que "una mejor legislación" se confunda con "una menor legislación en detrimento de los derechos sociales y medioambientales".

El acto de despedida coincidió con la incorporación de 53 nuevos diputados búlgaros y rumanos. El presidente subrayó la importancia geoestratégica de la entrada de los dos nuevos Estados, pues "con Rumania ya son cuatro los países de la UE que tienen frontera con Ucrania; y con Bulgaria ya son dos los fronterizos con Turquía".

Antes de pronunciar su discurso de despedida, Borrell pidió un minuto de silencio en recuerdo y "sentimiento de solidaridad" con las dos víctimas del atentado de ETA en la terminal T-4 del aeropuerto de Barajas, los súbditos ecuatorianos Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio. El presidente afirmó que "en democracia el diálogo es radicalmente incompatible con la violencia". "La paz, la convivencia en libertad y el respeto los derechos humanos es innegociable", añadió.

Borrell fue categórico al señalar que "con este atentado, ETA ha roto el proceso iniciado por el Gobierno español, sobre el que este pleno debatió en octubre pasado". Un pleno que respaldó la iniciativa del proceso de paz del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Borrell reiteró el apoyo del Parlamento a "todas las instituciones democráticas españolas en su lucha contra el terrorismo etarra".

Relaciones más tensas

Durante los dos últimos años y medio, el Parlamento Europeo ha subrayado su perfil político, incrementando su protagonismo en el conjunto de las instituciones comunitarias, lo que ha supuesto a veces relaciones más tensas con la Comisión y el Consejo.

La Eurocámara no dudó en recurrir ante el Tribunal Europeo de Justicia por estimar que los negociadores europeos habían cedido al chantaje de Estados Unidos al exigir una lista excesiva de datos de los pasajeros de las líneas aéreas en nombre de la lucha contra el terrorismo. El Tribunal dio la razón al Parlamento que había advertido del riesgo de las pretensiones estadounidenses para las libertades individuales.

El impulso que Borrell ha dado a la Eurocámara ha sido reconocido por los principales líderes europeos durante las últimas semanas. El primer ministro británico, Tony Blair, manifestó que "Borrell había aumentado el nivel de la institución, de lo cual nos congratulamos". El presidente francés, Jaques Chirac, destacó que las intervenciones de Borrell se "habían caracterizado siempre por el sentido común y el realismo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de enero de 2007